31 de marzo 2017 - 20:38

Agroquímicos: todavía el mercado no despegó

Si bien los productores aplicaron más tecnología en la actual campaña, la baja en los precios de los productos impactaron en la facturación global de las empresas. Crecieron las ventas de herbicidas “no glifosato” por el avance del trigo y el maíz, pero también por la incidencia de las malezas resistentes.

Consumo. Los productores mostraron, al inicio de la campaña, la intención de mejorar las condiciones de los cultivos aplicando fitosanitarios.
Consumo. Los productores mostraron, al inicio de la campaña, la intención de mejorar las condiciones de los cultivos aplicando fitosanitarios.
Aunque pueda resultar un tanto decepcionante para algunos que, seguramente, esperaban cifras superiores, el mercado de agroquímicos está mostrando una gran racionalidad y también está dejando en claro la crítica situación de arrastre que traía el campo cuando comenzó la actual campaña 16/17 el año pasado.

Al margen, surgen cantidad de datos de sumo interés. Es que si bien la cifra de facturación anual es muy similar a la del ciclo precedente, de alrededor de u$s2.400 millones, el dato enmascara parcialmente lo que ocurrió, ya que en el detalle de cantidades vendidas surge que hubo un 13% de aumento en las compras de los diferentes productos para la campaña que ahora está terminando. El punto es que, en varios casos se registraron (sorprendentes) caídas de sus precios en dólares que, según Márgenes Agropecuarios, oscilan globalmente entre 2% y 14% en promedio.

El hecho de que el aumento de consumo haya sido de 13%, también es llamativo pues no es consistente con algunas de las cifras de siembra y cosecha que se están dando a conocer, mucho mayores a las que están mostrando las compras efectivamente realizadas, mucho más considerando que el cambio de humor que había en el arranque de la campaña el año pasado (cuando además, se esperaban otros precios a cosecha para los granos), determinó que los productores tuvieran la intención de mejorar las condiciones de los cultivos, tratando de incrementar los cuidados con agroquímicos, y fertilización.

Ahora, de acuerdo con los datos, se podría presuponer que, si en efecto, los productores mejoraron relativamente las condiciones de los cultivos (siempre acorde con las restricciones financieras), entonces el total sembrado no fue tan distinto al del ciclo anterior .

Surgen, sin embargo, una cantidad de datos conexos de singular trascendencia. Por ejemplo, el fuerte incremento en las compras de herbicidas "no" glifosato (+ 22,68%) en detrimento del glifosato convencional ( - 9,54%) que estaría indicando, por un lado, el aumento en el cultivo de cereales (trigo y maíz), pero también la adopción de nuevos productos por la aparición de malezas más resistentes.

Otro aspecto es el fuerte crecimiento, tanto en monto como en volumen, de los fungicidas que aumentaron 10,41% y 15,60%, respectivamente, lo cual es acorde con las condiciones de fuerte humedad que caracterizó buena parte del ciclo, favoreciendo la aparición de enfermedades fúngicas. También el avance del trigo justifica parte del aumento de volumen de este rubro.

En el caso de la leve caída en el uso de insecticidas ( - 2,64%), la justificación es que las mayores necesidades para su utilización, debido al desarrollo vegetativo de los cultivos de la gruesa, se dio recién a partir del arranque de este año, por lo que el mayor uso (también a causa del calor y la humedad), se va a ver reflejado recién en el cierre del balance de agroquímicos 2017.

También resulta de particular interés el aumento del grupo "Otros", ya que ahí se incluyen varios productos, entre los cuales, los que se utilizan para el almacenamiento de granos, constituyen un porcentaje importante. Esto muestra, también, la tendencia a diferir las ventas de la producción que se viene registrando en los últimos años, y que no está siendo la excepción en este ciclo.

A partir de aquí las expectativas se mantienen relativamente firmes para la campaña 17/18 que comienza en unos meses. Es que si bien no se espera un rebote alcista en los precios internacionales de los granos, y los resultados económicos del ciclo que está terminando son menores a los estimados al momento de sembrar (lo que acota las posibilidades financieras de los productores), seguramente se insistirá con un aumento de las rotaciones incorporando más cereales vía el doble cultivo trigo-soja, y el incremento en el área de maiz.

Hay, sin embargo, dos nubarrones que pueden recortar las expectativas. El primero es que se confirmen algunos pronósticos sobre una nueva etapa "Niño" en el clima a partir de la próxima primavera, lo que implicaría nuevos excesos hídricos en algunas zonas, como ocurrió en las últimas campañas impidiendo la siembra, desarrollo y recolección de los cultivos.

El otro, es que contrariamente a lo ocurrido en esta campaña, cuando los precios de los productos cayeron en dólares, algunos movimientos alcistas que comienzan a registrarse en China (importante proveedora de varias materias primas para distintas formulaciones) determinaría también costos productivos crecientes que pueden acotar parcialmente, las intenciones de crecimiento.

Por supuesto que si median algunas mejoras en materia de política impositiva interna, y se concreta la promesa oficial de ir recortando 0,5% mensual el monto de las retenciones a la soja a partir de enero ´18, el impacto favorable sería inmediato. En cualquier caso, las expectativas indican que el mercado de agroquímicos espera poder retomar la tendencia alcista.

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