1 de octubre 2010 - 00:00

Ahora el FMI dice que el ajuste retrasa crecimiento

Sonriente, Dominique Strauss-Kahn, ayer, en Bruselas. Secundaron al titular del FMI el presidente de BCE, Jean Claude Trichet; y el primer presidente del Eurogroup, Jean Claude Juncker.
Sonriente, Dominique Strauss-Kahn, ayer, en Bruselas. Secundaron al titular del FMI el presidente de BCE, Jean Claude Trichet; y el primer presidente del Eurogroup, Jean Claude Juncker.
El Fondo Monetario Internacional estimó ayer que las políticas de rigor presupuestario como las adoptadas en Europa pesarán más que lo habitual a corto plazo sobre el crecimiento económico y el empleo, que en otras coyunturas de reducción de déficits. «Nuestro análisis sugiere que la consolidación fiscal usualmente afecta la actividad económica a corto plazo», advirtió el organismo multilateral en un comunicado, a cinco días del comienzo de su reunión anual.

«Nuestras conclusiones sugieren que en la actual situación, la consolidación fiscal probablemente tenga efectos más negativos a corto plazo que lo usual», señala el organismo que dirige Dominique Strauss-Kahn.

Los países que deben reducir su déficit ya no cuentan con dos de sus armas habituales para atenuar las repercusiones de la austeridad: la baja de la tasa directriz de interés del banco central, que ya tocó su piso, y las exportaciones a países en fase de expansión, porque los países europeos, por ejemplo, tienen muchos socios comerciales que aplican la misma política de rigor. «Después de dos años, una reducción del déficit presupuestario del 1% del PBI tiende a disminuir la actividad económica de aproximadamente un 0,5% y a aumentar la tasa de desempleo de un tercio de punto porcentual», calculó el Fondo.

«La contracción de la actividad puede ser más de dos veces superior a nuestra estimación de base cuando los bancos centrales no están en condiciones de rebajar sus tasas de interés, y cuando el ajuste presupuestario es simultáneo en un alto número de países», advirtió.

Esta crítica a los ajustes fiscales como mecanismo para salir de la recesión no es la primera declaración polémica que el FMI está acostumbrado a recomendar. El miércoles se conoció otro comunicado por el cual el Fondo embistió contra el «uso abusivo de las agencias calificadoras de riesgo» y recomendó a los Estados «continuar con sus esfuerzos para reducir su dependencia de las calificadoras y, cuando sea posible, remover o reemplazar las referencias a las notas en las leyes y las regulaciones, así como en las políticas de garantías de los bancos centrales».

El Fondo señaló también el miércoles que hay más de 79 agencias calificadoras en el mundo, pero que «sólo tres tienen influencia a nivel global: FitchRatings, Moodys y Standard & Poors». En los tres casos, el FMI encontró críticas para la manera que calificó a Estados en desarrollo en los días de la última crisis financiera internacional.