17 de septiembre 2010 - 00:00

Ahora, tensión con China frena suba en Wall St.

Nueva York - Wall Street logró ayer dar continuidad a las subas que registró casi de forma generalizada desde que comenzó setiembre, aunque no exento de dificultades que lo mantuvieron en territorio negativo durante buena parte del día.

El Dow Jones ganó un 0,21% para quedar en 10.595 puntos, mientras que el NASDAQ avanzó un 0,08% a 2.303; y el S&P 500 quedó un 0,04% abajo.

Poco antes de la apertura se difundieron datos sobre solicitudes de subsidios por desempleo en Estados Unidos que fueron mucho mejores de lo esperado (se redujeron en 3.000). En otras ocasiones, un dato así habría empujado al alza con fuerza al mercado, pero los inversores decidieron no dejarse llevar por el optimismo y prestar una mayor atención a otros datos macroeconómicos no tan favorables que también se difundieron ayer. Así, tuvieron en cuenta la cifra del déficit por cuenta corriente que se dio a conocer y que reflejó una suba del 11,4%, hasta alcanzar los u$s 123.300 millones en el segundo trimestre de este año. Esa cifra equivale al 3,4% del PBI, el porcentaje más elevado desde el cuarto trimestre de 2008. Además, se supo que el índice de precios de productor (IPP) de Estados Unidos aumentó un 0,4% en agosto, lo que supone el segundo mes consecutivo de incrementos.

Sin embargo, lo que más parecía preocupar a los inversores era un posible incremento de la tensión entre Estados Unidos y China en relación con la política cambiaria del país asiático.

El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Timothy Geithner, reclamó una apreciación «significativa y sostenida» de la moneda china durante una comparecencia en el Congreso, donde los legisladores acusaron al Gobierno de no actuar firmemente frente a Pekín. «China necesita una apreciación significativa y sostenida en el tiempo que corrija la devaluación (de su moneda) y permita que la tasa cambiaria refleje plenamente las fuerzas del mercado», declaró Geithner.

Estas declaraciones tienen lugar un día después de que Japón interviniera en el mercado cambiario por primera vez desde 2004 para frenar la suba del yen frente al dólar, que lo llegó a situar en su nivel más alto en quince años.

Prueba de la cautela que mostraron ayer los inversores era su apuesta un día más por el oro, la inversión refugio por antonomasia. Sus contratos de futuros más negociados en la Bolsa Mercantil de Nueva York terminaron a 1.273,6 dólares por onza, lo que supone la cotización más alta jamás alcanzada por este metal precioso al final de una jornada bursátil.