9 de diciembre 2016 - 00:00

Al Asad frenó los ataques en Alepo, ¿rendición rebelde?

Beirut - Los bombardeos sobre la ciudad siria de Alepo se suspendieron ayer luego de que Rusia informara que el régimen de Bashar al Asad frenaría las operaciones para permitir la evacuación de civiles, una decisión atribuida a que el dictador está confiado en reconquistar la segunda ciudad del país pronto.

El ministro ruso de Relaciones Exteriores, Serguéi Lavrov, anunció que las Fuerzas Armadas sirias suspendieron su ofensiva en la mitad oriental de Alepo para facilitar la mayor evacuación hasta el momento de civiles, que calcula que serán unos 8.000.

Asimismo, reveló que acordó con el secretario de Estado de EE.UU., John Kerry, la reanudación de las consultas sobre la salida de todos los combatientes de la segunda ciudad de Siria.

"Estamos trabajando, estoy confiando y tengo esperanza", se limitó a decir Kerry, antes de volar desde Alemania a París, donde mañana está prevista una nueva reunión sobre la guerra siria después de la conferencia de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE).

Lavrov y su homólogo de EE. UU., John Kerry, se reunieron en Hamburgo dos veces en 24 horas para avanzar con una tregua en la ciudad que permita, además de la evacuación de civiles, el ingreso de la ayuda humanitaria, estancada desde hace meses.

Pese a la interrupción de los ataques aéreos, el director del Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH), Rami Abderrahman, dijo que todavía hay fuego de artillería del ejército sirio en algunas áreas del este de Alepo.

Por su parte, el dictador sirio, Bashar al Asad, dio por hecho el triunfo del ejército en esa población y aseguró que su conquista no supondrá el fin del conflicto en el país, en una entrevista publicada ayer por el diario estatal Al Watan.

"Para ser realistas, no significa el fin de la guerra en Siria, sino una estación grande hacia el final", consideró y auguró que la contienda "no acabará hasta la eliminación total del terrorismo": "Los terroristas están localizados en otras áreas, incluso si terminamos en Alepo, continuaremos la guerra contra ellos", remarcó.

Desde Alepo, el coordinador de las facciones rebeldes, Abdelmoneim Zeinedín, descartó un hipotético repliegue de los insurgentes. No obstante, la recuperación por parte del régimen del casco viejo de Alepo el miércoles se logró precisamente por la retirada de los rebeldes, informada por el OSDH y activistas.

Desde el 15 de noviembre, Alepo es escenario de una ofensiva de las fuerzas gubernamentales y sus aliados, que retomaron el 75% de los barrios del este de la ciudad, que anteriormente estaban en manos de los opositores.

Casi 500 civiles murieron desde entonces en Alepo por los combates y los bombardeos del Ejército contra la parte este y de los rebeldes contra el sector oeste, que está bajo control del Gobierno, según cifras difundidas hoy por la ONG opositora Observatorio Sirio de Derechos Humanos, con sede en Londres.

Unas 30.000 personas, entre ellas 20.000 niños, debieron abandonar sus hogares en el este de la ciudad por los combates. La mayoría de ellos se refugiaron en la parte oeste o en zonas bajo dominio kurdo al noreste de la localidad.

La pérdida de Alepo, el último gran bastión rebelde en Siria, sería un golpe potencialmente decisivo para la oposición siria ligada a Estados Unidos, Europa, Turquía y a países árabes de Medio Oriente.

Agencias EFE, DPA y ANSA

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