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Alarma: el nuevo misil de Corea del Norte ya amenaza regiones de EE.UU.
Horas antes del anuncio de KCNA, un análisis de la web 38North a cargo del ingeniero aeroespacial John Schilling ya había destacado que el misil mostró un "rendimiento nunca antes visto" y que podría haber volado unos 4.500 kilómetros (suficiente para alcanzar bases estadounidenses en Guam) si se hubiera lanzado con un ángulo menor.
El experto en cohetes de la Universidad Aeroespacial de Corea (KAU), Chang Young-keun, a partir de analizar las imágenes del proyectil y su base de lanzamiento, dijo que simplemente con reducir en 500 kilos el peso de su carga útil, Pyongyang podría hacerlo volar 6.000 kilómetros, lo que le permitiría alcanzar Anchorage, la mayor ciudad de Alaska.
También considera que con el Hwasong 12 Corea del Norte ya tiene la base perfecta para desarrollar un misil balístico intercontinental.
"Empleando este motor para la primera fase del proyectil intercontinental e incorporando la tecnología del Hwasong 10 (conocido como Musudan) podrían tener un arma que alcanzaría los 12.000 kilómetros, suficiente para golpear Washington o Nueva York", explicó.
Esto, unido a los insistentes test pese a las duras sanciones de la ONU, llevó a la administración de Donald Trump a alzar la voz y a incrementar aún más la tensión en la península coreana con insinuaciones de que podría realizar un ataque preventivo.
Aunque muchos expertos dudan que el régimen norcoreano pueda miniaturizar sus dispositivos atómicos, Chang sí estimó que podría llegar a armar uno sobre el Hwasong 12 si se dan por buenas unas fotos que Corea del Norte difundió en marzo de 2016.
Las imágenes mostraban a Kim Jong-un ante un diseño de bomba pensada para un prototipo de ICBM llamado KN-08, que se considera muy similar a este nuevo misil.
En lo que los especialistas se muestran de acuerdo es en que el régimen aún no demostró dominio de la llamada "reentrada atmosférica".
Esta tecnología, necesaria para que la cabeza de un misil intercontinental soporte la vibración y el calor de la fase terminal de vuelo antes de impactar, es complicada y costosa.
No obstante, se volvió cada vez más difícil evaluar las capacidades reales del ejército norcoreano, dados los avances en tecnología balística que cosechó en los dos últimos años.
| Agencias EFE, AFP y DPA |


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