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Alarma para Serra: cae en encuestas activa un efecto “Puerta 12”
Dilma Rousseff y José Serra, el miércoles en un set televisivo. Ayer se presentaron ante dueños y ejecutivos de medios.
Por caso, en el segundo mayor distrito electoral brasileño, Minas Gerais, el candidato a la gobernación por el Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB, centroderecha), Antonio Anastasia, evitó citar a su correligionario Serra en la primera publicidad televisiva.
Esta semana dio inicio la propaganda por TV prevista en la legislación electoral, emitida por cadena nacional en los horarios de mayor audiencia, por lo que es considerada clave para definir las elecciones.
El nombre de Serra también desapareció de la propaganda de candidatos supuestamente aliados en Bahía (cuarto mayor distrito) y en Río Grande do Sul (quinto).
«Serra es el responsable de nuestra dispersión, él nunca nos convocó a una reunión», afirmó ayer Roberto Jefferson, presidente del Partido Trabalhista Brasileño, uno de los aliados del candidato opositor.
El postulante socialdemócrata Serra desestimó las versiones de fisuras en su coalición, al decir que «uno de los secretos para hacer una buena campaña es no alimentar paranoias».
Pero días atrás había reconocido que hay demasiado «cuchicheo» entre políticos que pertenecen a su frente electoral.
Según analistas, además de las desavenencias internas en el PSDB, también hay fricciones entre esa agrupación y su aliado principal, el partido Demócratas (DEM, conservador).
En contrapartida, la candidata del Partido de los Trabajadores (PT, izquierda), Rousseff, que ayer visitó la Conferencia Nacional de Obispos de Brasil, ocupa amplios espacios en los avisos de candidatos locales del centorizquierdita Partido de los Trabajadores (PT), aunque menos que el onmipresente Luiz Inácio Lula da Silva. La popularidad del 80% del mandatario resulta un imán ineludible para los oficialistas.
Rousseff cita en cada intervención a Lula y se refiere a su paso por el Gobierno en los ministerios de Minas y Casa Civil (jefatura de gabinete).
La vinculación de su imagen a la de Lula parece haberle dado buenos frutos a la candidata Rousseff, según encuestadoras.
Tres sondeos recientes, de Datafolha, Ibope y Vox Populis, indican que Rousseff sigue creciendo y Serra marcha para atrás. Si esta tendencia se confirma no se descarta que venza con más de 50% de los votos válidos el 3 de octubre, con lo cual evitará ir a un balotaje el 31 de ese mes.
La candidata, que según un parte médico de ayer está curada de un cáncer linfático, declaró que no quiere embarcarse en el triunfalismo de las encuestas y prefiere seguir calzando las «sandalias» de la humildad.
Rousseff parece evitar la confrontación directa con sus adversarios Serra y Silva, por lo cual rechazó varias invitaciones a debates. Si bien comprometió su presencia en el que organizará la cadena televisiva Globo, ayer se informó que rechazó una invitación de la Red Aparecida, de emisoras católicas.
Rousseff «pidió disculpas y comprensión por su ausencia» en el programa que se realizará en los estudios de la TV Canción Nueva, el martes, donde estarán Serra y Silva.
Pese a no participar del encuentro coordinado por la Iglesia católica, Rousseff, ex presa política, elogió hoy el «coraje» de la Conferencia de Obispos durante el régimen militar que imperó en Brasil entre 1964 y 1985.
Agencias ANSA y AFP


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