19 de mayo 2017 - 23:13

Alegría en Reconquista 266 (por ahora)

Alegría en Reconquista 266 (por ahora)
No lo confesará nunca pero el despegue del dólar por Brasil despertó alegría en Federico Sturzenegger y su equipo. El titular del BCRA, ya en la conferencia de prensa del miércoles, había advertido que en la misma reunión, un mes antes, el tipo de cambio estaba en $15,20. Antes de ayer se operó a $15,61. Para que deje ganancias el "carry trade", lo que se conoce como vender dólares y colocarse en las Lebac al 2% mensual, el dólar tiene que subir menos de 30 centavos. Y entre las dos conferencias de prensa, había subido 41 centavos. La bicicleta -para el BCRA- tenía una rueda pinchada. Ayer fue el clímax para Reconquista 266 con la suba del dólar mayorista a $16,05, con un alza de 42 centavos. Y sin la baraja de los bancos públicos del lado de la demanda.

"El que apueste al "carry trade", pierde" parecería que fue el slogan en los últimos 30 días del directorio del BCRA, aggiornando la frase de Lorenzo Sigaut de 1981. Es que estaba bajo fuerte presión por generar una "bicicleta financiera". Acrecentó el festejo en el BCRA ayer la falta de timing en el artículo del proteccionista José de Mendiguren en Clarín, que destacaba ganancias del "carry trade" (aun a pesar de que el Rusia - gate ya le había dado un golpe). Así son de increíbles los movimientos de la economía que ahora puede dar la bienvenida a una minicrisis en Brasil, para darle sustentabilidad a una política económica. Aggiornando la frase de Raúl Alfonsin sobre la inflación, ahora podría decirse 266 que "un poco de fuga de capitales no está mal".

El timing que no tuvo de Mendiguren, por imperio del azar lo tuvo el BCRA. Pero sólo por azar. ¿Qué hubiera pasado si esta crisis en Brasil se producía el lunes, un día de la licitación de las Lebac, cuando vencieron $476.000 millones? Seguramente debería haber dejado muchos pesos en la plaza que se hubieran volcado al dólar y eventualmente se hubiera visto obligado a subir la tasa de interés. De todas maneras, ayer en el mercado secundario de las Lebac no hubo ventas masivas y de hecho se mantuvieron los rendimientos. Hay un par de factores que sirven para entender lo que puede sobrevenir: en primer lugar, se estima en que casi el 50% de las Lebac están en manos del FGS, el fondo del ANSES, y organismos oficiales (incluyendo al BNA). Además quienes son grandes tenedores de Lebac son los propios bancos privados. Una buena parte de sus utilidades se generan por sus altos rendimientos. Habría cerca de $100.000 millones en este segmento. Y a los bancos les conviene seguir con esos altos rendimientos en pesos y no pasarse a dólar. El pequeño ahorrista hace tiempo venía comprando dólares. Quizás los más susceptibles de revertir su posición son los fondos de inversión extranjeros que tentados por las Lebac hace uno año, abrieron una cuenta custodia en la plaza local.No debe generar igualmente demasiado alivio la crisis en Brasil. Ocurre justo cuando había signos claros de crecimiento de su economía. Puede ser un glifosato para los brotes verdes de la economía doméstica. No se sabe cómo terminará esta nueva temporada de la telenovela brasileña sobre su vida política. En el interín, podrán hablar con el corazón, pero le responderán con el bolsillo.

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