28 de febrero 2013 - 00:00

Alemania aviva las llamas en Italia

Bruselas y Roma - Italia puede seguir el camino de Grecia, desencadenar otra tormenta perfecta en los mercados y hacer colapsar a la zona euro. La alarma, a dos días del tsunami de la elección, fue lanzada por el ministro de Finanzas alemán, Wolfgang Schaeuble, quien desde Berlín habló abiertamente de "un riesgo de contagio" a otros países europeos.

En la antesala de la reunión en Berlín entre la canciller Angela Merkel y el presidente italiano, Giorgio Napolitano, Schaeuble exhortó a los políticos de la península a no perder el tiempo, para formar un Gobierno estable "de modo rápido" y continuar en el camino de las reformas llevadas a cabo por el presidente del Gobierno, Mario Monti, quien obtuvo un magro resultado en la elección.

Anoche, Monti celebraba una reunión con el presidente de la Comisión Europea, el portugués José María Durao Barroso, de cara a la cumbre del 14 y 15 de marzo, en la que todavía estará para representar a Italia, ya que el Parlamento no tomará antes una decisión. El comunicado formal recordó en qué medida, con Monti, el país "tiene las cuentas en un camino mucho más seguro, que es esencial para el crecimiento".

Sin embargo, el lenguaje utilizado por Schaeuble en Berlín fue mucho más directo. La crisis de Atenas fue explícitamente citada: "Los resultados de las elecciones en Italia han extendido las dudas en los mercados de que un Gobierno estable no pueda ser formado. Cuando existen dudas de este tipo, hay un riesgo de contagio. Esto lo vimos el año pasado cuando las elecciones en Grecia desataron incertidumbre política y otros países terminaron infectados".

Y luego agregó que es "demasiado pronto para decir que la crisis del euro está resuelta".

Todo esto mientras en Italia Pier Luigi Bersani hablaba de reabrir la agenda europea para que se revisen las políticas de austeridad de sentido único. Una idea apoyada por el francés socialista François Hollande. "El mensaje del electorado italiano es tan grave, que la UE no puede permanecer sorda", dijo Hollande, a contramano de Schaeuble.

Paralelamente, otro cortocircuito con Berlín tenía lugar. El presidente de Italia (un cargo más bien simbólico), Giorgio Napolitano, reaccionó tras declaraciones del jefe opositor alemán, el socialdemócrata alemán Peer Steinbrueck, quien llamó "payasos" a Beppe Grillo y a Silvio Berlusconi, que consiguieron sorprendentes resultados el lunes.

"Nosotros respetamos a Alemania y exigimos igual respeto", estalló Napolitano, de 87 años, quien se encontraba en Múnich, primera etapa de una visita de Estado a ese país. Enojado, anuló una reunión con Steinbrueck. "No lo puedo encontrar, no están dadas las condiciones", dijo con firmeza por la mañana Napolitano tras leer las declaraciones de Steinbrueck.


Agencia ANSA y Ámbito Financiero

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