29 de septiembre 2011 - 00:00

Alfonsín bloqueó la rebelión de boletas en la UCR mendocina

Ricardo Alfonsín logró ayer un éxito: la Justicia Electoral le prohibió al mendocino Roberto Iglesias ir a elecciones el 23 de octubre con boleta cortada. Ayer hizo campaña en Mercedes, Suipacha y cerró con acto en San Fernando.
Ricardo Alfonsín logró ayer un éxito: la Justicia Electoral le prohibió al mendocino Roberto Iglesias ir a elecciones el 23 de octubre con boleta cortada. Ayer hizo campaña en Mercedes, Suipacha y cerró con acto en San Fernando.
Ricardo Alfonsín recibió (al fin), una buena noticia sobre la interna partidaria, aunque no le llegó desde sus militantes sino por vía administrativa: la Junta Electoral Nacional le negó ayer a los radicales mendocinos la posibilidad de llevar a las urnas como opción una boleta para los cargos locales separada de la nacional con la fórmula de Alfonsín y Javier González Fraga.

El pedido del candidato a gobernador de la UCR en Mendoza, Roberto Iglesias, fue rechazado por unanimidad. En su resolución, la Junta estableció «el uso de boletas unidas para los órdenes nacional y local, las que deberán encontrarse separadas entre sí por medio de líneas negras que posibiliten el doblez del papel y la separación inmediata por parte del elector o de los funcionarios encargados del escrutinio».

En los fundamentos, se explicó también que «debe tenerse presente que, como lo adelantara la Cámara Nacional Electoral desde el año 1987, el principio rector que ha de guiar al juzgado en cuestiones de esta naturaleza es el que procura asegurar en la mayor medida posible la expresión de la auténtica voluntad electoral del votante, evitando su confusión».

Los integrantes de la Junta manifestaron, además, que «con la inclusión de fotografías de los candidatos en las boletas se aleja aún más la posibilidad de que el elector no distinga las diferentes categorías de cargos».

Poco antes de conocerse la resolución, Iglesias había adelantado que «acataría» el fallo en caso de resultar adverso y que continuaría promoviendo el slogan de campaña «cortá boleta» para sumar el apoyo de otros candidatos presidenciales.

«No vamos a apelar, sería un disparate y una locura. La gente decidirá si corta o no la boleta, será una decisión soberana», había dicho Iglesias a todos los medios.

El planteo de la UCR mendocina hizo punta frente a otras rebeliones que comenzaron a aparecer en los radicalismos locales que, después del magro 12.7% conseguido por la fórmula presidencial en la primaria del 14 de agosto.

El intento de Iglesias, que había sido anticipado por otros radicales mendocinos como Víctor Fayad que hizo campaña por la intendencia de la capital alabando el Gobierno de Cristina de Kirchner, fue llegar a las urnas con una boleta que llevara a Alfonsín y sus diputados nacionales y otra separada, con el candidato a gobernador y los candidatos provinciales.

De esta forma, se buscaba romper el efecto arrastre con la elección presidencial en la provincia.

Los radicales mendocinos, a pesar que esta semana el propio Alfonsín declarara entender todos esos movimientos secesionistas de la fórmula nacional en las provincias, ya tenían decidido desde temprano no insistir con una apelación. Pero eso no indica que las heridas quedaron y serán la base de la discusión que estallará en la UCR cuando pasen las elecciones del 23 de octubre.

Mientras tanto Alfonsín continuó ayer con la campaña. Hizo una recorrida por Mercedes, Suipacha y San Fernando, en el norte del conurbano. Tras una conferencia de prensa en el local de la UCR en Suipacha junto al primer candidato a diputado nacional Miguel Bazze; el candidato a diputado provincial, Jorge Deantoni, y el candidato a intendente por Unión, Alejandro Federico, terminó a las 20.30 en San Fernando con acto de cierre.