24 de octubre 2011 - 00:00

Alfonsín, incrédulo ante los resultados

Alfonsín, incrédulo ante los resultados
El acto final de la estrategia radical para esta elección quedó anoche a cargo de Ricardo Alfonsín con una despedida en el búnker del Comité Nacional de la UCR donde, además de prometer una continuidad en la militancia, se preocupó en reafirmar que el segundo lugar tras Cristina de Kirchner era suyo. Decepcionó así en el mensaje, como lo hizo minutos antes Miguel Bazze, ahora diputado electo por la provincia de Buenos Aires, al insistir también con un triunfo sobre Hermes Binner que para ese momento no sólo no estaba confirmado, sino que parecía imposible.

Como el resto de los candidatos, que se apuraron a pasar el mal trago de reconocer la derrota para desactivar los locales temprano, Alfonsín salió a hablar ayer a las 20.30. Felicitó a Cristina de Kirchner y les agradeció a los «más de dos millones y medio de personas que nos han votado». Insistió luego con un empecinamiento radical que, aunque resumiera la pelea con Binner, no parecía tener lugar a esa hora cuando se verificaban espantosos resultados para la UCR en provincias como Río Negro, donde se terminó de hundir toda una historia partidaria, o Mendoza, única chance que se mantenía viva para controlar una provincia y que terminó en otro fracaso en manos del kirchnerismo. «Estamos disputando el segundo lugar», decía anoche Alfonsín y prometía: «Vamos a seguir trabajando por el partido.

Es muy difícil manejar el país sin un sistema de partidos estable».


En su discurso reivindicó, inclusive, el récord de los últimos años: «Con relación a 2001 hemos experimentado un crecimiento importante. Hace cuatro años ni siquiera podíamos contar con un candidato que surgiera de las filas del radicalismo». Prometió también: «No vamos a poner palos en la rueda, pero no vamos a permitir que se avance contra las instituciones».

Los radicales no esperaron ayer a que Alfonsín llegara al búnker armado en la sede del Comité Nacional y arrancaron con el catering preparado como si se tratara de un festejo.

Poco después, en un rito repetido hasta el hartazgo en la liturgia radical antigua, apareció Bazze: «No se puede afirmar todavía el resultado de la elección porque en algunas mesas se sigue votando. Pero no son ciertas las placas de TV. Esa información es muy distinta de la de los fiscales de la UCR, que nos hacen pensar que Alfonsín está en segundo lugar». Ese rol de negación, que no ejercieron otros candidatos, siempre debe cumplirlo un segundo; lo curioso fue que poco después el propio Alfonsín lo repitió.

Para ese entonces las oficinas de los pisos superiores del Comité Nacional estaban repletas de la primera línea, mientras que la militancia esperaba en el salón. Jesús Rodríguez, Marcelo Stubrin (jefe de campaña de Alfonsín), Hernán Rossi, Carlos Mas Vélez, Ricardo Gil Lavedra y Bazze.

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