En total, 229 diputados votaron a favor del texto, 6 se abstuvieron y 64 votaron en contra, entre ellos el exministro de Finanzas Yanis Varoufakis y la presidenta del Parlamento, Zoé Konstantopulu. Las medidas incluían un alza del IVA y una reforma de las jubilaciones. La votación se produjo después de un acalorado debate en el que decenas de legisladores del ala más izquierdista de Syriza se rebelaron contra Tsipras y se opusieron al paquete. Finalmente, 32 diputados de Syriza, la formación de izquierda radical de Tsipras, votaron en contra, mientras que 6 se abstuvieron durante esta votación desarrollada en un ambiente tenso y precedida de una manifestación antiausteridad que degeneró en incidentes en el centro de Atenas. El jefe del Gobierno contó, sin embargo, con los votos favorables de su socio, el partido nacionalista ANEL, y de la oposición. Los Estados miembros de la zona exigieron a Grecia que rectifique estas primeras medidas antes de poner en marcha un tercer plan de ayuda, de al menos 80.000 millones de euros durante tres años.
Tsipras no escondió durante la defensa del texto que "no creía" en estas medidas, que "no" iban a "beneficiar a la economía griega". Pero indicó que las únicas alternativas eran un default caótico del país o una exclusión temporal de la zona euro, planteada por Alemania. El texto, aprobado por el Parlamento francés, aún deben ratificarlo Finlandia y Alemania, entre otros, dos países que defienden la línea más dura frente a Atenas. Entre los que secundaron el voto negativo, además de Varoufakis estuvieron el ministro de Energía, Panayotis Lafazanis, y tres ministros adjuntos, el de Seguridad Social, Dimitris Stratulis, el de Defensa, Kostas Ísijos y la segunda de Finanzas, Nadia Valavani, que dimitió ayer a su cargo. En su intervención, previa a la votación, Tsipras llamó a la unidad de su grupo parlamentario. "Yo no haría un favor a nuestros rivales para convertirse en un pequeño paréntesis en el tiempo", dijo Tsipras en alusión a declaraciones del conservador Nueva Democracia, que dijo que el Gobierno izquierdista sería un paréntesis en la historia. Afirmó que tenía tres opciones en la negociación con los socios, aceptar el acuerdo actual, una quiebra desordenada del país o su salida de la eurozona. "Las opciones específicas que tenía frente a mí eran: uno, aceptar un acuerdo con el que estoy en desacuerdo; la segunda, la quiebra desordenada, y teníamos una tercera opción, el 'Grexit' (salida de Grecia del euro) consensuado de SchTMuble", dijo Tsipras en el Parlamento, y recalcó que será el "último" en eludir sus "responsabilidades" y también "el último que facilitará la caída de un Gobierno de izquierdas". Destacó además que no cree en el acuerdo firmado este lunes en el Consejo Europeo, pero aseguró que el Gobierno se ve "obligado a ponerlo en práctica".
| Agencias EFE, Reuters, AFP y ANSA |



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