23 de mayo 2014 - 00:00

Allanaron tres sedes de Iron Mountain

La Justicia allanó ayer las oficinas de la empresa internacional Iron Mountain, propietaria de los depósitos que se incendiaron en el barrio de Barracas el 5 de febrero último, donde murieron 10 personas, en busca de pruebas por el presunto delito de lavado de dinero.

En el operativo, que se llevó a cabo en el estudio jurídico que la empresa tiene en la avenida Leandro Alem al 600, en el depósito siniestrado y en otro domicilio fiscal también ubicado en Capital Federal, participó personal del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Federal número 12, a cargo del juez Sergio Torres, en el marco de una causa iniciada por la AFIP. En la oficina de Alem, se habría incautado la documentación relativa a la sociedad.

La entidad presidida por Ricardo Echegaray presentó una denuncia por maniobras financieras sospechosas de la compañía por u$s 17,8 millones entre 2007 y 2014 y la investigación que acompaña el expediente judicial identificó en el funcionamiento de Iron Mountain Argentina SA una serie de comportamientos e inconsistencias que caracterizan delitos de lavado de dinero. Entre ellos, préstamos desde Suiza por u$s 20 millones que no fueron devueltos.

La corporación dedicada a la guarda y archivo de documentación sensible tiene su casa matriz en Boston, pero el 98,8% de la filial argentina es propiedad de otra firma radicada en Luxemburgo y el resto de una chilena, cuyos presidentes son empleados de Iron Mountain Argentina pero no reconocen ser dueños de la sociedad.

La investigación de la AFIP pone también el acento en que la empresa, que opera en un sector con elevados niveles de rentabilidad, genera escasas o nulas utilidades en la Argentina, lo que le permite evitar el Impuesto a las Ganancias.

La fiscalización, que acompaña la causa, comenzó en junio de 2013, siete meses antes del incendio que destruyó el depósito de Barracas. En ese momento, la firma apareció en el radar del organismo tributario ya que, a pesar de mantener una plantilla de alrededor de 400 empleados y un elevado nivel de facturación, nunca arrojó utilidades.

Dejá tu comentario