Desde las primeras horas de hoy, en el monumento al depuesto mandatario a un costado de La Moneda, comenzaron a llegar las organizaciones sociales a rendir homenaje, entre ellas la Central Unitaria de Trabajadores. Su presidenta, Bárbara Figueroa, dijo que rendían honor "al Presidente, cuyas últimas palabras fueron 'Viva Chile, Vivan los Trabajadores'".
También llegaron hasta su estatua, la Agrupación de Empleados Fiscales, la Guardia de Amigos Personales, los Partidos Socialista y Comunista, la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos, de Ejecutados Políticos, entre muchas otras.
Al interior de La Moneda, Piñera tras participar en una misa afirmó que "el mejor legado que podemos entregarle a nuestros hijos no es traspasarles esos odios y querellas, sino que legarles un país reconciliado y en paz". A su juicio, "llegó el tiempo, después de 40 años, no de olvidar, pero sí de superar los traumas del pasado. Después de todo, en el perdón cristiano hay tres condiciones: el arrepentimiento, el firme propósito de enmendar y la voluntad de reparar el daño causado".
Aseguró que "en la inmensa mayoría de los chilenos existe ese arrepentimiento, la voluntad de enmendar las conductas y el daño causado".
Piñera hizo un llamado "a todos los chilenos y chilenas, pero muy especialmente a quienes tenemos responsabilidades especiales, a los que ejercen cargos de elección popular, a los que ejercieron cargos de elección popular y muy especialmente a los cuatro expresidentes, que nos hagamos una sola pregunta. ¿Qué es más importante? ¿Lo que pasó cuarenta años atrás o lo que juntos vamos a hacer en los próximos 40 años?".
En el Congreso, a 120 kilómetros de Santiago, la Cámara de Diputados rindió honores a los tres diputados desaparecidos o muertos durante la dictadura: el comunista Vicente Atencio, el socialista Carlos Lorca y el radical Gastón Lobos.
El presidente de la Cámara baja, el derechista Edmundo Eluchans, pidió incentivar el diálogo "para que nunca la fuerza reemplace a la política en la solución de las controversias internas del país". Pidió generar un acuerdo nacional para resolver temas que dividen hoy a la sociedad chilena. Tras el golpe de Estado del 11 se septiembre de 1973, se instaló a lo largo de 17 años una dictadura que se saldó con más de 3.200 muertos y unos 38.000 torturados. El lunes, el Gobierno de Piñera y la oposición de centroizquierda liderada por Michelle Bachelet conmemoraron, en dos actos distintos, el aniversario del golpe de Estado, muestra de que la fecha aún divide a la sociedad chilena.
| Agencias ANSA, AFP y DPA |


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