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Álvarez: “Es el mejor momento para comprar un auto”
Aunque la crisis financiera mundial ya tiene efectos concretos en el mercado automotor argentino, la convención anual de ACARA dejó un balance para mantener la esperanza. Las proyecciones hablan de una baja más moderada que la que se registra en Europa o EE.UU. y se espera que el plan del Gobierno comience a dar sus resultados. Preocupa una mayor dependencia de Brasil.
Dante Álvarez, presidente de ACARA.
Álvarez estimó en el marco de la convención que en abril se comercializarán «más de 3.000 autos» a través del plan del Gobierno para incentivar el consumo.
El titular de ACARA explicó que la comercialización de autos a través de los planes oficiales es «de un mínimo de 3.000 autos en abril, y estimamos que en los próximos meses esa cifra va a ir creciendo».
Fuentes de ACARA estimaron que ya hay alrededor de 15.000 anotados para acceder a los planes de financiación subsidiados por el Gobierno, aunque solamente se materializaron hasta ahora alrededor de 1.500.
Durante el seminario, los especialistas estimaron que la comercialización de autos, a través del sistema de incentivos oficiales, podría superar este año a las 80.000 unidades.
«Los concesionarios nos tuvimos que dedicar a buscar financiación para facilitar las ventas, reemplazando a los bancos, pero ahora debemos volver a las fuentes», agregó Álvarez. En tanto, en el informe presentado por Sica se señala que la producción automotriz local caerá este año un 20% respecto de 2008.
Sica pronosticó que este año se fabricarán en el país alrededor de 442 mil unidades, un nivel similar al de 2006, y que se patentarán alrededor de 470 mil autos.
El economista consideró que el nivel de demanda actual de la industria automotriz «no nos pone en un plano catastrófico», y estimó que en 2009, la industria se ubicará en torno a los niveles de producción de 2006.
El economista y titular de la consultora Abeceb.com se refirió a las medidas tomadas por el Gobierno para reactivar al sector y dijo que «no son malas, porque es lo que está haciendo todo el mundo».
Pero aclaró que «su lenta instrumentación sólo generó aspectos positivos en la comercialización de los concesionarios, sin impactar en la producción».

