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América Latina y el cine indígena serán estrellas en Berlín
Juliette Binoche y Rinko Kikuchi, protagonista de “Nadie quiere la noche”, de Isabel Coixet, que inaugurará el 5 de febrero la nueva edición de la Berlinale.
Guzmán compite con "El botón de nácar", un "intenso documental", en palabras de Kosslick, una coproducción entre Chile, España y Francia en la que vuelve sobre los pasos descriptivos de su aclamada "Nostalgia de la luz". Si ahí plantaba su cámara en el desierto de Atacama, para seguir a astrónomos en busca de extraterrestes y familiares de detenidos en la dictadura chilena, ahora incide "en uno de los capítulos más terribles del régimen de Augusto Pinochet", dijo Kosslick en referencia a los desaparecidos que fueron arrojados al mar. El film traza hilos conductores entre los crímenes de la dictadura y el exterminio de etnias australes durante la colonización, "como si el régimen de Pinochet hubiera perfeccionado el mismo instinto criminal". Su compatriota Larraín participará con "El Club" la historia de unos sacerdotes "perdidos" entre problemas de diversa índole, sean judiciales, personales o mentales.
Guatemala debutará en competición con el film de Bustamante "Ixcanul Volcano", una película que, al decir de Kosslick, encaja en la voluntad de esta Berlinale de "pasear por la aventura del cine indígena". También en la lucha por los Osos estará la producción británico-mexicana "Einsenstein in Guanajuato", rodada en México por Peter Greenaway y centrada en la odisea del legendario cineasta empeñado en rodar en este país 400.000 metros de película.
A competición, en cortometrajes, estarán la argentino-danesa ""La media hora loca", de Leonardo Brzezicki, la brasileña "Mar de fuego", de Joel Pizzini, y la chilena "San Cristóbal", de Omar Zúñiga Hidalgo. Fuera de concurso, el gran desembarco de cine latinoamericano lo aportará el ciclo "Native", concentrado en este festival a recorrer, desde México a Tierra del Fuego, exponentes de cine indígena a través de 18 films, de diversas épocas y formatos, actuales o rodados hace 50 años.
El resto de producciones de América Latina incluidas en la actual edición del festival se repartirán entre las secciones Panorama, Generation y Forum, así como el ciclo de Cine Culinario, con las peruanas "Buscando a Gastón", de Patricia Pérez, y "El sueño de Sonia", de Diego Sarmiento.
"El mundo indígena es un tema generalizado este año en la Berlinale. Tenemos muchas películas sobre indígenas", informó Kosslick, quien agregó que se sintió fascinado hace veinte años cuando vio por primera vez una sección sobre cine indígena en un festival de cine. "No son sólo películas sobre esta gente, sino también películas hechas por indígenas", comentó. El documental "Eco de la montaña" del director mexicano Nicholás Echevarría, de 2014, será el encargado de inaugurar la sección "Native".
El film de apertura de Coixet lleva como protagonista a Juliette Binoche en el papel de la exploradora Josephine Peary, que emprende un peligroso viaje para reunirse con su marido y compartir con él el instante de gloria de descubrir el Polo Norte. "Conozco todas las películas que ha hecho Coixet. Creo que es una gran directora", comentó Kosslick sobre la razón de haber elegido esta película para inaugurar el certamen. "Juliette Binoche es extraordinaria, al igual que los otros actores. Es una bonita película de inauguración. Es una película de aventuras. No es para nada una película experimental", agregó.
Durante el encuentro con los medios, el director de la Berlinale recordó que el programa del festival, conocido por su denuncia política y social, no tiene como objetivo "hacer reír". "Nuestro programa recoge los puntos de debate actuales de la sociedad". Kosslick recordó que el programa oficial se presenta hoy, el mismo día que se cumplen 70 años de la liberación del campo de concentración y exterminio de Auschwitz. "Para nosotros es un día en el que hay que pensar mas allá del entretenimiento", afirmó al mismo tiempo que destacó una película sobre comida en Auschwitz. "No es una película sobre comida en sí, sino sobre personas que mientras sufren hambre imaginan los mejores platos del mundo", explicó sobre la franco-belga "Festins imaginaires", de Anne Georget.


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