En fin, ahora, con el nombre de uno, vemos la ilustración cinematográfica de otro. Que, es cierto, tienen bastante en común, empezando por el ambiente, la brevedad, y el carácter epistolar. Es decir, todo avanza a través de cartas repletas de chismes, secretitos, confesiones y cambios de punto de vista, ya que son varias personas las que se escriben, intrigando entre ellas o cayendo en alguna intriga (amorosa, por supuesto).
Lamentablemente, la adaptación "alivia" el trabajo del cartero, pero en cambio sigue fiel al asunto original y a la mirada observadora de la joven Austen, cargada de ironía. El director Whit Stillman le agrega, además, una elegancia general muy placentera, y le pone como carnaduras unos artistas excelentes: Stephen Fry, Chloe Sevigny, Jemma Redgrave, etc. Pero el mayor atractivo es Kate Beckinsale como la referida Lady Susan, una hermosa viuda fresquita y moralmente muy fresca, falsa, aprovechadora, egoísta, etc. Como dice en la novela una de sus víctimas, ella "no se limita a esa clase de seducción honesta que agrada a la mayoría de la gente, sino que aspira a la más suculenta gratificación, que consiste en hacer desgraciada a toda una familia". Y vivir de arriba. Si lo consigue o no, eso hay que verlo.
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