El mercado financiero comienza a vislumbrar que el Banco Central podrá evitar un “salto” de tipo de cambio oficial, debido a la fuerte suba de tasas de interés que el Tesoro reconoció en la última licitación de deuda y el acompañamiento de la autoridad monetaria con el rendimiento de las Leliqs. “Hacia adelante, no esperamos una devaluación en el escenario base, donde el dólar oficial correría en promedio al 5,1 % mensual hasta fin de año y finalizaría en torno a 165 pesos promedio diciembre”, aseguró la consultora Ecolatina en su último reporte.
- ámbito
- Edición Impresa
Analistas vislumbran que el BCRA evitará una devaluación
El informe señaló que “a pesar de las extremas tensiones cambiarias, todas las medidas apuntan a evitar una devaluación”.
Además, recordó que la semana pasada el Tesoro avaló un fuerte aumento de tasas de interés de las letras que usa para captar pesos del mercado, las cuales treparon al 90 %, mientras que el BCRA acompañó el piso del “corredor” llevando las Leliqs al 80% y los plazos fijos a un rendimiento mínimo similar. Ello evitaría que cuando el Tesoro gaste el dinero que capte a través de los impuestos y la colocación de deuda se vaya al dólar y haga subir las cotizaciones.
Dólar soja
Ecolatina señaló que la medida del BCRA denominada como “dólar soja” no implica “un nuevo tipo de cambio”. Sobre ello, advierte que “quienes accedan a estos mecanismos no podrán por 90 días realizar MEP ni CCL directo (compra de dólares) ni canje (trade especies D vs C) en todas las variantes que ya rigen”. Por otro lado, recordó que si el productor decide depositar los pesos en las cuentas dólar linked, los saldos pueden destinarse a nuevas letras intransferibles del BCRA (Lediv) en pesos liquidables al dólar oficial a tasa 0%, títulos públicos y otros destinos.
“En resumen, quienes hagan uso de estos incentivos quedan imposibilitados de acceder al dólar financiero por 90 días corridos y, además, aumentan su exposición no solo al riesgo de BCRA sino también al del Tesoro”, añade Ecolatina. El informe plantea que “difícilmente la medida tenga el impacto deseado no solo por sus dificultades operativas, sino también por las muy elevadas expectativas de devaluación”.
Por otra parte, se advierte en el análisis que “con una devaluación con una nominalidad lanzada al 6%-8% mensual con un BCRA que según estimaciones tendría una posición vendida en futuros por más de 7.000 millones de dólares y sin un anclaje fiscal ni de reservas sólido, la devaluación sólo aceleraría la dinámica nominal”.

