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Anticipan lluvia de dólares por suba de tasas en Latinoamérica
Sebastián Piñera
La reciente escalada en los precios de los alimentos y la energía a nivel mundial se está sintiendo con fuerza en las expectativas de precios de casi toda América Latina, y poniendo en jaque los objetivos de inflación de las autoridades monetarias. En Brasil los economistas elevaron el lunes sus previsiones para la inflación de este año por undécima semana consecutiva, a un 5,79%. La cifra supera la meta del Banco Central para este año, de un 4,5%, y complica el panorama para la nueva presidenta Dilma Rousseff, quien precisamente busca contener la inflación y bajar las elevadas tasas de interés. «Efectivamente la señal que han dado los bancos centrales es que van a estar subiendo tasas de interés para poder contener la inflación», dijo Alejandro Grisanti, director para América Latina en Barclays Capital. El ente emisor brasileño puso fin a meses de tasas estables cuando subió en enero por primera vez desde julio su tasa referencial en 50 puntos base a un 11,25%, uno de los niveles más altos del mundo.
Por su parte, el banco central de Chile también subió la semana pasada su tasa clave a un 3,5%, anteponiendo las mayores expectativas inflacionarias al fuerte avance del peso, que está golpeando a los exportadores del mayor productor mundial de cobre. «Las expectativas futuras de inflación le pueden doler al Banco Central, y al subir la tasa, su mensaje sería: señores lo que nos interesa es el nivel de precios, el tipo de cambio fue un tema circunstancial», explicó Nathan Pincheira, analista de Banchile Inversiones. La autoridad monetaria chilena inició un plan de acumulación de reservas por u$s 12.000 millones, pero el peso aún opera cerca de un máximo de tres años.
Expansión
En tanto, el ente emisor de Paraguay también subió este mes su tasa clave de interés, mientras que se espera que el Banco Central de Colombia eleve su tasa de referencia antes de lo previsto por las mayores expectativas de inflación.
En Perú, la autoridad monetaria subió hace dos semanas su tasa referencial a un 3,5%, por segundo mes consecutivo, tras haberla mantenido estable por varios meses. Si bien Perú cerró 2010 con la inflación más baja de la región, el repunte de los precios de alimentos como el maíz y arroz llevó a que analistas elevaran sus expectativas por encima del techo del rango meta del banco central, que va de un 1% a un 3%.
En un esfuerzo por contener el alza del costo de vida, el Gobierno peruano rebajó hace poco el principal impuesto del país y los aranceles sobre algunos alimentos. Pero «los mayores riesgos inflacionarios y un menor ajuste fiscal estarían llevando a la implementación de una política monetaria más restrictiva de lo inicialmente previsto», advirtieron expertos del Banco de Crédito, el mayor de Perú, en un informe. Ahí radica el dilema que afrontan los bancos centrales. Ello «se traduciría en una tendencia al alza más pronunciada para la tasa referencial y, en consecuencia, en una mayor presión al fortalecimiento del nuevo sol» ante el previsible flujo de capitales externos en busca de una mejor rentabilidad, agregaron.
Posible control
Grisanti de Barclays Capital mencionó que, para contrarrestar el efecto del alza de tasas, los bancos centrales podrán utilizar otras medidas administrativas para frenar las apreciaciones cambiarias. El país presidido por Alan García, por ejemplo, elevó en varias ocasiones sus tasas de encaje o requerimientos bancarios, en medio de esfuerzos por moderar también el dinamismo crediticio. «En Chile incluso se habla de la posibilidad de poner un control a las cuentas de capitales, que ellos también lo han probado en el pasado y podrían ponerle de nuevo esa retención», detalló Grisanti.
Sin embargo, el Gobierno de Sebastián Piñera descartó hasta el momento regular los flujos de capitales, como lo hizo Brasil el año pasado. Para Pincheira de Banchile Inversiones, al Banco Central chileno le quedan pocos instrumentos para defender el tipo de cambio, por lo que considera que la pelota está ahora en la cancha del Ministerio de Hacienda.
Sólo México es en estos momentos la excepción a la regla, ya que adelantó que no utilizará medidas administrativas para atenuar la apreciación del peso. Asimismo, el banco central mexicano mantuvo en enero su tasa clave y dijo en sus minutas que la inflación seguiría desacelerándose este año y el próximo.
Agencia Reuters


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