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Anunció Netanyahu freno a asentamientos
«Espero que esta decisión ayude a lanzar negociaciones significativas para alcanzar un acuerdo de paz histórico que finalmente ponga fin al conflicto entre Israel y los palestinos», afirmó Netanyahu en una rueda de prensa en Jerusalén.
La secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, elogió la medida y dijo que el anuncio de Israel ayuda a buscar una solución del conflicto palestino-israelí. El apego de su país a una solución de dos Estados es «inamovible», explicó.
En tanto, el enviado especial de Estados Unidos para Medio Oriente, George Mitchell, estimó que «si bien no es lo mismo que una suspensión total de la construcción de asentamientos, es más de lo que hicieron anteriores gobiernos israelíes».
El anuncio se produjo después de que el gabinete de seguridad -que engloba al consejo de ministros y responsables de diferentes organismos de seguridad- aprobó casi por unanimidad la propuesta de la moratoria, que sin embargo, no incluye Jerusalén este ni la suspensión de la construcción de edificios públicos en las colonias.
Once ministros de la coalición de Gobierno votaron a favor, dos, pertenecientes al partido religioso sefaradí Shas se abstuvieron, mientras que el responsable de Infraestructura, Uzi Landau, del partido ultraderechista Israel Beitenu, fue el único ministro en rechazar la propuesta.
Netanyahu dejó la pelota del lado palestino y árabe al afirmar que «nos han dicho varios de nuestros amigos que una vez que Israel adopte el primer paso importante hacia la paz, los palestinos y los Estados árabes responderán».
Exigencia
Los palestinos exigen a Israel que suspenda completamente la edificación en las colonias de Cisjordania y Jerusalén este para retomar el proceso de diálogo, paralizado desde principios de año.
Sobre Jerusalén, Netanyahu no dejó lugar a dudas: «Mi posición es clara: no habrá límites en la construcción en nuestra capital».
La moratoria no incluye la parte oriental de la ciudad, donde los palestinos aspiran a establecer la capital de su futuro Estado, que es considerada por Israel un asunto diferenciado y fundamental del conflicto, a tratar en las conversaciones para el estatuto definitivo de paz.
Y dijo que «la pregunta no es si Israel aceptará un Estado palestino, sino si ellos (los palestinos) aceptarán un Estado del pueblo judío».
La decisión aprobada ayer no es una iniciativa nueva. El jefe del Gobierno israelí había anunciado hace varios días su intención de declarar la paralización de la construcción en las colonias en el territorio cisjordano durante un plazo de diez meses.
De hecho, EE.UU. había pedido a Israel una moratoria de 24 meses en la construcción en las colonias, que incluyera también Jerusalén Este, según reveló el Canal 1 de la televisión israelí.
Residentes
Israel comenzó a construir asentamientos en Cisjordania tras ocupar ese territorio en la Guerra de los Seis Días (1967). Hoy residen allí más de un cuarto de millón de personas.
El primer ministro de la Autoridad Palestina (AP), Salam Fayad, dijo ayer que la paralización en las colonias es inaceptable en tanto que no incluya a Jerusalén.
«¿Qué es lo que cambió para que algo que no era aceptable hace una semana o diez días lo sea ahora? La exclusión de Jerusalén supone un serio problema para nosotros», declaró. Por su parte, los líderes de los colonos judíos y diputados de extrema derecha ya consideran la medida adoptada ayer una «bofetada» y «traición» al Estado de Israel.
«Llegó el momento de luchar contra Netanyahu de la misma manera que luchamos contra Rabin, Olmert, Sharon y Barak», manifestó el dirigente de extrema-derecha Itamar Ben-Gvir, al referirse a anteriores primeros ministros que o bien negociaron con los palestinos, o desmantelaron colonias judías.
Agencias EFE, DPA y ANSA


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