10 de noviembre 2009 - 00:00

Apoteosis en Berlín para festejar la liberación del yugo comunista

La Puerta de Brandenburgo, otrora emblema de la división de Berlín, fue el epicentro de los festejos de ayer (arriba). Lech Walesa fue el encargado, como en la historia europea, de desencadenar la caída del dominó que terminó con el comunismo (abajo izquierda). Nicolas Sarkozy, Ángela Merkel y Dmitri Medvédev, protagonistas (abajo derecha).
La Puerta de Brandenburgo, otrora emblema de la división de Berlín, fue el epicentro de los festejos de ayer (arriba). Lech Walesa fue el encargado, como en la historia europea, de desencadenar la caída del dominó que terminó con el comunismo (abajo izquierda). Nicolas Sarkozy, Ángela Merkel y Dmitri Medvédev, protagonistas (abajo derecha).
Berlín - Berlín celebró ayer con emotivos actos la libertad adquirida el 9 de noviembre de 1989, cuando la presión popular obligó a la cúpula de la extinta República Democrática Alemana (RDA) a derribar el «Muro de la vergüenza» que durante 28 años había dividido al país.

«Ése fue uno de los momentos más felices de mi vida», confesó la canciller Ángela Merkel durante la emocionante «Fiesta de la libertad» celebrada ante la Puerta de Brandeburgo, otrora cercada y alambrada, con la presencia de cientos de visitantes oficiales de todo el mundo.

«La libertad no nace por sí misma, hay que luchar por ella», agregó la canciller, una alemana oriental, visiblemente emocionada ante decenas de miles de personas, que no se dejaron acobardar ni por el frío ni por la lluvia y colapsaron el centro de la ciudad.

Al comienzo de esa fiesta, Merkel, los representantes de los países que conformaban el bloque aliado y los jefes de Estado y de gobierno de los 27 países de la Unión Europea (UE) atravesaron la emblemática y renovada Puerta de Brandeburgo, de Este a Oeste, tal como sucedió hace 20 años.

Merkel instó a derribar todos los muros del siglo XXI. «Es nuestro desafío, está en nuestras manos, igual que lo hicimos aquí en 1989 en la ciudad dividida. Si creemos en ello, lo conseguiremos», dijo.

La «Fiesta de la libertad» comenzó con un concierto de la orquesta de la Ópera Estatal de Berlín bajo la batuta de su director, el argentino-israelí Daniel Barenboim, y con piezas de Richard Wagner, Beethoven, Arnolf Schönberg y Friedrich Goldmann.

Aclamación

Más ritmo ofreció el tenor español Plácido Domingo, que entonó el «Berliner Luft» (Aire berlinés), una marcha popular de Paul Lincke que recibió fortísimos aplausos que obligaron a un bis.

El presidente francés, Nicolas Sarkozy, fue el primero en tomar la palabra tras el alcalde berlinés, Klaus Wowereit. «Los hombres y las mujeres que lucharon contra el Muro de Berlín tenían un sueño para Europa» que hoy se ve plasmado en países como Francia y Alemania, naciones que lucharon en dos guerras mundiales y hoy son pacíficos vecinos, declaró.

«Ese muro dividió a toda Europa», no sólo Alemania, y a su caída contribuyeron enormemente los acontecimientos en la Unión Soviética, manifestó después el jefe de Estado de Rusia, Dmitri Medvédev. Ese episodio sólo ha traído «avances y libertad a Europa», recalcó.

«Los berlineses demostraron que un pueblo que se mantiene unido, puede lograrlo todo», agregó por su parte el premier británico, Gordon Brown. «Ahora las dos Berlín son una. Las dos Alemanias son una, las dos Europas son una», agregó en el acto, en el que también estuvieron presentes entre otros el presidente de Alemania, Horst Köhler, el presidente de la Comisión Europea, Jose Manuel Durao Barroso, los representantes español e italiano, José Luis Rodríguez Zapatero y Silvio Berlusconi, el ex líder del sindicato clandestino Solidaridad, Lech Walesa, y el ex presidente soviético Mijail Gorbachov.

En su primera visita oficial a Berlín, la se-cretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, alabó el valor de los alemanes y el esfuerzo de los aliados, a la vez que animó a seguir trabajando por la libertad y recordó la labor y el esfuerzo mostrado por el papa Juan Pablo II.

«Mantengamos encendida la luz de la libertad en las noches más oscuras de la tiranía», dijo antes de dar paso al mensaje en video de Barack Obama, en el que lanzó el mismo mensaje: «El trabajo por la libertad no puede acabar nunca. Creamos en ella».

Tras ello se dio paso al momento más esperado de la noche: el derribo del muro simbólico que dividía la capital alemana desde el sábado, compuesto por un millar de piezas de 2,5 metros de altura decoradas por artistas y estudiantes de Alemania y de todo el mundo.

Dominó

Esos bloques, expuestos parcialmente en algunos países en los que todavía hay muros que separan familias, se extendían desde la Plaza Potsdam hasta la Cámara baja del Parlamento, el Reichstag, 1,5 kilómetros que en RDA formaban la temida «franja de la muerte».

Walesa tuvo el honor de dar el primer empujón a la primera pieza de ese dominó-muro, derribado en tres partes, que desencadenó la caída progresiva de las piezas, simbolizando la secuencia de acontecimientos que comenzaron a principios de 1989 con las primeras elecciones libres en Polonia y desembocaron en la caída del Muro de Berlín y el fin del comunismo en Europa.

Los festejos continuaron con la canción «We werent born to follow» del grupo de Jon Bon Jovi y dedicada a la revolución pacífica en Alemania, y un himno a Berlín del productor musical y disc-jockey Paul van Dyk, elegido como mejor DJ del mundo. Todo terminó con un gigantesco espectáculo de fuegos artificiales.

Por la mañana, las celebraciones habían comenzado con un oficio religioso ecuménico en la iglesia de Getsemané, uno de los centros de la revolución pacífica de 1989.

Después de ello, Merkel, Gorbachov, Walesa y un grupo de ex disidentes de la RDA cruzaron de forma simbólica el puente de la

Bornholmerstrasse, el primer puesto fronterizo en abrir en la noche del 9 de noviembre de 1989.

Aquel día, los guardias de la RDA abrieron la frontera a las 21.30, cediendo a la presión de un millar de personas que se agolparon, documento en mano, para cruzar a Occidente después de que la cúpula comunista anunciase por un malentendido que se abrirían las fronteras de inmediato.

Agencias DPA, EFE y AFP