31 de enero 2012 - 00:00

Aprobó Europa más dureza fiscal (no adhieren británicos ni checos)

Angela Merkel, enérgica ayer en la cumbre: Alemania diseñó el nuevo pacto fiscal. Igual de enfático, David Cameron no adhirió. Nicolas Sarkozy debe esperar a las elecciones en su país para someterlo a aprobación.
Angela Merkel, enérgica ayer en la cumbre: Alemania diseñó el nuevo pacto fiscal. Igual de enfático, David Cameron no adhirió. Nicolas Sarkozy debe esperar a las elecciones en su país para someterlo a aprobación.
Bruselas - Los líderes europeos acordaron ayer los lineamientos de un fondo permanente de rescate para la zona euro, y 25 de 27 países de la UE (excepto Gran Bretaña y República Checa) respaldaron un pacto diseñado por Alemania para asegurar una disciplina fiscal más estricta, en medio de una lucha para reconciliar la austeridad fiscal con el crecimiento económico.

Oficialmente, la cumbre de medio día de duración se centró en una estrategia para revivir el crecimiento y crear empleos, en momentos en que los Gobiernos de toda Europa han tenido que recortar el gasto público y subir los impuestos para enfrentar montañas de deuda.

Pero las diferencias en torno a los límites de la austeridad y las inconclusas negociaciones de Grecia sobre un canje de deuda con los acreedores privados obstaculizaron los esfuerzos por enviar un mensaje más optimista de que Europa está enfrentando con firmeza su crisis de deuda.

Los líderes acordaron que el Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE) estará vigente a partir de julio, un año antes de lo previsto, para apoyar a los Estados altamente endeudados.

Pero Europa ya está bajo presión de Estados Unidos, China, el Fondo Monetario Internacional y algunos de sus propios miembros para que incremente el tamaño de la herramienta financiera del bloque para enfrentar la crisis.

La prima de riesgo de los bonos de Gobiernos del sur de Europa subió, mientras que el euro y las acciones cayeron por las preocupaciones por la falta de un avance en las negociaciones de la deuda griega y por el sombrío panorama económico de Europa.

En un reflejo de estos temores, la economía española se contrajo en el último trimestre de 2011 por primera vez en dos años y se apresta a caer en una prolongada recesión (ver página 8). Francia recortó a la mitad su proyección de crecimiento en 2012 a un mero 0,5 por ciento. Italia, que avanza en reformas económicas bajo el mando del tecnócrata primer ministro Mario Monti, registró un fuerte descenso en sus costos de financiamiento en una licitación de bonos a cinco y 10 años ayer, pese a una rebaja de dos escalones de su calificación crediticia por parte de Standard & Poors y Fitch este mes.

Pero la posibilidad de que Portugal se convierta en la nueva Grecia -que necesite un segundo rescate para evitar una caótica quiebra- tomó fuerza luego de que los bancos aumentaron el costo de asegurar los bonos soberanos contra la moratoria (ver pág. 7).

La función del MEDE

Hasta que no haya un acuerdo entre Grecia y los tenedores de bonos privados, los líderes de la UE no podrán aplicar un segundo programa de rescate de 130.000 millones de euros para Atenas, que fue acordado originalmente en una cumbre de fines de octubre.

Los líderes suscribieron un tratado que crea el Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE o ESM por su sigla en inglés), un fondo permanente de 500.000 millones de euros que se espera esté operando en julio, un año antes de lo planeado inicialmente.

Pero hubo un problema de último minuto sobre las condiciones de un «tratado fiscal» que endurezca las normas presupuestarias para aquellas naciones que lo firmen, cuando cuatro Estados de Europa del Este exigieron que a los países que pretenden entrar al euro les sea permitido participar de todas las cumbres de la zona euro.

Los primeros ministros de Polonia, República Checa, Hungría y Eslovaquia acordaron presentar esta enmienda al texto del acuerdo fiscal como condición para suscribirlo, dijo un portavoz húngaro.

El MEDE supuestamente reemplazará al Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (FEEF), un fondo temporal que se ha usado para rescatar a Irlanda y a Portugal.

Además, se contará con 20.000 millones de euros de fondos no gastados de los presupuestos de la UE de 2007 a 2013 que serán reciclados para crear empleo, especialmente entre los jóvenes. Los líderes se comprometieron además a liberar el préstamo bancario para la pequeña y mediana empresa.

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