14 de marzo 2013 - 00:44

Apuestas: tenía menos del 5% de probabilidades

Ha sido realmente un "batacazo" la elección del cardenal Jorge Bergoglio como nuevo líder mundial de la Iglesia Católica para las casas de apuestas europeas. Los sitios on line de los principales corredores de apuestas del Reino Unido (William Hill, Paddy Power y Ladbrokers) casi colapsan ayer ante la arremetida de los ganadores en pos de realizar sus ganancias. Es que la candidatura del nuevo papa, Francisco I, era una de las que más cotizaban en función de las especulaciones vaticanas que lo ubicaban fuera de la lista de preferidos. Las apuestas a favor de Bergoglio representaban una probabilidad de ganar de entre el 3% y el 5%, según el corredor.

Antes de comenzar el Cónclave, el cardenal italiano Angelo Scola era quien encabezaba las apuestas para suceder a Benedicto XVI y pagaba 2,25 dólares por cada uno apostado. El brasileño Odilio Pedro Scherer era el americano mejor posicionado en las apuestas al pagar 6 a 1. Le seguía el argentino Leonardo Sandri, por el que pagaban 16 a 1.

Estaba claro que para el mundo de las apuestas el cardenal Bergoglio no era un candidato preferido, por ende era el que prometía, en caso de ser elegido, una de las mayores ganancias. Las chances, según las apuestas, pagaban desde 20 a 1, y hasta 33 a 1.


Tanto para William Hill como para Paddy Power, hasta el martes Scola era considerado favorito para suceder a Benedicto XVI, delante del ghanés Peter Turkson y el brasileño Scherer, que se disputaban el segundo lugar cabeza a cabeza. Como las apuestas sobre Scola arremetieron con furia luego de la primera fumata negra, los corredores fueron reduciendo el premio prometido. Las últimas apuestas a favor de Scola pagaban 4 a 5, o sea 0,80 por cada dólar. Se estima, según los corredores, que desde la renuncia de Benedicto XVI sólo en una casa de apuestas hubo casi un millón de libras a favor del arzobispo de Milán, un destacado teólogo que tenía a su favor, para los amantes de las estadísticas y las apuestas, haber sido patriarca de Venecia, por donde pasaron cinco papas italianos, entre ellos Juan XXIII. Además era considerado el discípulo más relevante de Joseph Ratzinger (Benedicto XVI).

Con el correr de los días y las fumatas negras, las apuestas se fueron acomodando entre el top five, que no incluía para nada al argentino Jorge Mario, y avanzaba a la primera posición, pagando 5 a 1, el ghanés Turkson, quien luego fue alcanzado por el arzobispo de Viena, el austríaco Chistopf Schonborn, que llegó a pagar 9 a 2. El brasileño Scherer peleaba entre sus pares pero pagaba 7 a 1. Cerraba el top five el canadiense Marc Ouellet, que pagaba 10 a 1. Otro que llegó a figurar entre los líderes fue el nigeriano Francis Arinze, que pagaba 3 a 1 (ya en 2005 Arinze y Ratzinger figuraron entre los favoritos en las apuestas para suceder a Juan Pablo II).

En cuanto a los nombres más apostados como favoritos del próximo papa figuraban León, Pedro y Gregorio.

A la hora de apostar, algo que no condena la Iglesia salvo que afecte las necesidades básicas del apostador, las casas que operan este negocio llegaron a incluir también en la lista de "papables" a insólitas personalidades del mundo del espectáculo y deportivo como Bono, el cantante de la banda irlandesa U2, que pagaba 1.000 a 1. Entre otros figuraban en el ranking de apuestas desde el conflictivo futbolista italiano Mario Balotelli hasta el cantante pop Justin Bieber, que pagaban 2.500 a 1 y 10.000 a 1 respectivamente.

Los corredores señalaron que las apuestas sobre el futuro papa, si bien no se asemejan por el volumen involucrado, rivalizaron con las de la Liga de Campeones de Europa.

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