17 de junio 2011 - 00:00

Apuntan a Botín por evasión fiscal (banquero se defiende)

Madrid - La familia del español Emilio Botín, presidente del banco Santander, aseguró ayer que «está al corriente de todas sus obligaciones fiscales», después de haber realizado una regularización «voluntaria y completa» de sus declaraciones fiscales entre 2005 y 2009.

Un vocero de los Botín agregó que la familia «espera que muy pronto todo este asunto se aclare satisfactoriamente en sede judicial». La declaración responde a la decisión conocida ayer del juez de la Audiencia Nacional española Fernando Andreu de admitir a trámite una denuncia presentada por la Fiscalía Anticorrupción contra Emilio Botín, su hermano Jaime y sus hijos por presuntos delitos contra la hacienda pública y falsedad documental.

Aunque las regularizaciones siguen siendo comprobadas por Hacienda dada la abultada documentación que contienen, Anticorrupción se ha visto obligada a iniciar acciones judiciales para evitar que prescriban las actuaciones relativas al ejercicio de 2005, lo que se iba a producir el próximo día 30. Los hechos denunciados se remontan a mayo de 2010, cuando las autoridades fiscales francesas informaron a la agencia tributaria española sobre una serie de personas con fondos en cuentas del banco suizo HSBC Private Bank Suisse, entre las que estaban los denunciados, y que no habían presentado las autoliquidaciones del IRPF y del impuesto sobre el patrimonio entre 2005 y 2009.

A pedido de la agencia tributaria, los doce miembros de la familia Botín regularizaron su situación fiscal con la presentación de declaraciones complementarias con las rentas de las que eran titulares, «trust, fundaciones y otras figuras fiduciarias» que gestionan la herencia familiar dejada en Suiza por Emilio Botín Sanz de Sautuola y López.

Según fuentes próximas a la familia Botín, doce de sus miembros han regularizado 72 declaraciones del Impuesto a la Renta de las Personas Físicas (IRPF) y del impuesto sobre patrimonio de entre 2005 y 2009 por los activos de la herencia familiar en Suiza, que les han llevado a pagar ya a Hacienda unos 200 millones de euros (u$s 288 millones).


El origen de ese patrimonio en Suiza se remonta al momento en que Botín Sanz de Sautuola y López, el padre del actual presidente del Banco Santander, huyó a ese país en 1936, tras estallar la Guerra Civil española (1936-1939).

Agencia EFE

Dejá tu comentario