No bien General Motors anunciaba en Estados Unidos que comenzaba su proceso de reestructuración, desde la filial local de la automotriz norteamericana salieron rápidamente a aclarar la situación en el país.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
«Lo que está pasando en Estados Unidos sólo afecta a Estados Unidos. En la Argentina la empresa continúa con sus operaciones con normalidad», explicó Edgar Lourencon, presidente de GM de la Argentina.
Para reforzar esa sentencia, el titular de la compañía remarcó que la filial tiene «solvencia financiera» resultado de ubicarse en los primeros puestos en materia de venta en el mercado interno.
«Los clientes no deben tener ningún temor sobre el futuro de la compañía en la Argentina. Vamos a seguir vendiendo los mismos productos y sumaremos otros dentro de un plan agresivo para los próximos años. Y no tenemos planeado suspensiones ni despidos», explicó Lourencon.
El proceso de convocatoria de acreedores dejará paso al nacimiento de una nueva General Motors conformada con todas las unidades de negocios y marcas rentables que actualmente tiene la empresa. Dentro de ese esquema, la filial argentina formará parte de esta flamante compañía con el mismo estatus que tenía hasta hoy, con lo que pasará a ser una GM residual.
«Actualmente, la división local de General Motors tiene una relación legalmente independiente de la casa matriz. Esto significa que operativamente nos manejamos de manera autónoma. Esto seguirá así. Con la creación de la nueva empresa se mantendrá la misma situación. Esperamos que este proceso de reestructuración durará entre 60 y 90 días. explicó el titular de la compañía.
Rentabilidad
La filial argentina de la automotriz forma parte de la unidad de negocios latinoamericana, que es una de las pocas que mantuvieron su rentabilidad pese a la crisis. En la región, GM vendió 1,3 millón de autos de los cuales el 60% se concentró en el Mercosur. Esto le reportó, en 2008, u$s 1.300 millones de ganancias. Pero en el primer trimestre de 2009, y pese a la crisis, Latinoamérica fue para GM la única región en el mundo que cerró con números positivos.
En cuanto a la planta que la automotriz tiene en la provincia de Santa Fe, en donde produce el modelo Corsa, se mantienen los planes de inversión para comenzar a producir a fin de año un nuevo modelo que se conoce como proyecto Viva. Hace más de un año, la automotriz anunció una inversión de $ 500 millones para la fabricación del nuevo vehículo.
En este contexto, el jueves próximo la presidente Cristina de Kirchner visitará la planta de General Alvear para anunciar un préstamo de alrededor de $ 150 millones que servirá, en parte, para finalizar esta inversión y también para avanzar en los planes de producción de otro modelo.
Tanto el proyecto Viva como el otro vehículo que se producirá en Santa Fe tendrán como principal objetivo la exportación a países de América Latina.
Lourencon descartó que este crédito que otorgará el Gobierno con fondos de la ANSES signifique el primer paso hacia una nacionalización parcial de la filial local.
«Es un crédito convencional que se pagará de forma normal, pero de ninguna manera puede entenderse como el ingreso del Estado en GM de la Argentina» afirmó el empresario.
Dejá tu comentario