ARDE EL CAIRO.

Edición Impresa

Cerca de 200.000 personas se congregaron ayer en la plaza Tahrir de El Cairo para exigir al presidente de Egipto, Mohamed Mursi, que revoque los poderes casi absolutos que se otorgó la semana pasada. En las inmediaciones, dos personas fallecieron ayer por la inhalación de gases en los choques con la Policía (foto). Se trató de un nuevo paso en las demandas de la población contra lo que consideran la «dictadura» de Mursi y de la Hermandad Musulmana, el poderoso movimiento al que perteneció el mandatario hasta su asunción. En este contexto, EE.UU. afirmó que sigue de cerca el desarrollo de los eventos. «La situación continúa siendo poco clara», afirmó la vocera del Departamento de Estado, Victoria Nuland, y agregó que su país continúa «consultando con varias partes para comprender cómo evalúan la situación».

Dejá tu comentario