7 de septiembre 2010 - 00:00

Arde Francia por reforma de Sarkozy

París - El presidente francés, Nicolas Sarkozy, enfrentará hoy lo que los sindicatos describen como la mayor protesta hasta ahora contra sus planes de elevar la edad jubilatoria, una polémica y ambiciosa apuesta para un mandatario debilitado por escándalos e ínfimos índices de aprobación. En un precalentamiento para la gran jornada de protesta nacional, maestros secundarios que resisten el recorte de 7.000 puestos en Educación arrancaron ayer con la huelga, a la que se sumaron luego gradualmente los empleados de trenes estatales.

Pero las grandes manifestaciones y sus consecuencias se esperan para hoy, cuando los trabajadores estatales y privados, incluyendo los del transporte público y la aviación comercial, tienen previsto parar y salir a las calles para rechazar la elevación de la edad jubilatoria de 60 a 62 años. La jornada de lucha encuentra al conservador Sarkozy con dos años de mandato por delante y con su popularidad en los niveles más bajos desde su llegada al poder, en 2007, y coincidirá con el inicio del debate en el Parlamento de la reforma del sistema jubilatorio.

Escándalo

El proyecto será presentado por el ministro de Trabajo, Eric Woerth, cuyo reciente rol en un escándalo de financiación electoral y tráfico de influencias lo transformó, a los ojos de sus críticos, en símbolo de los privilegios y en el menos indicado para recortar lo que muchos ven como conquistas históricas.

El Gobierno de Sarkozy dice que la reforma es inevitable desde un punto de vista presupuestario y llamó a la nación a afrontar con «coraje» la «necesaria» contención de la creciente deuda pública.

Los sindicatos dicen que el Gobierno ataca uno de los logros sociales franceses más sagrados. Sesenta y dos es una de las edades jubilatorias más bajas de Europa, donde Alemania, pro ejemplo, propuso subir la suya de 65 a 67. También es menor que la edad de jubilación en la Argentina (65) o Estados Unidos (66), por ejemplo.