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Argentina es un finalista de lujo
El abrazo con Ángel Di María de Biglia, Messi, Rojo, Otamendi y Agüero, y al lado el grito de Marcos Rojo, que con su tanto abrió el camino a la goleada. La Selección argentina se sacó la espina de Paraguay, que lo había complicado en el primer partido y ahora juega la final el sábado ante Chile, para intentar lograr su 15ª Copa América, trofeo que no consigue desde 1993.
Un gran trabajo de Lionel Messi, que no metió ninguno, pero asistió en cuatro de los seis goles, rodeado por un Javier Pastore que mostró todo su talento y lo que le puede brindar a esta Selección; un Di María incansable y disfrazado de goleador, y un equipo que no tuvo puntos flojos en ningún lugar de la cancha (la defensa tuvo la firmeza de Demichelis como su punto más alto y el despliegue constante de Zabaleta y Rojo).
Argentina empezó esperando y jugando casi de contraataque, dejándole la iniciativa a Paraguay, que no generaba peligro, pero a los 14 minutos se puso en ventaja, en una jugada que nació de un tiro libre en forma de centro de Messi, que superó a todos y cayó en el medio del área, donde Marcos Rojo primero enganchó y luego le pegó de derecha, dejando sin chance a Justo Villar.
Allí empezaron los mejores momentos de Argentina, con Lionel Messi y Javier Pastore de ejes y justamente de un encuentro entre ellos dos nació el segundo gol a los 26 minutos, convertido por el cordobés Pastore con un derechazo esquinado, desde el borde del área.
La Selección manejaba la pelota y generaba situaciones de gol, ante un Paraguay que tuvo que hacer dos cambios por lesión, sacando a hombres claves como Derlis González y Roque Santa Cruz, sin embargo a los 42 minutos descontó Paraguay, en una jugada que nace de un rechazo corto de Otamendi, que cabecea Bruno Valdez y aprovecha el argentino Lucas Barrios (que había entrado por Santa Cruz) para, con un buen remate, superar a Sergio Romero.
En el comienzo del segundo tiempo, Argentina definió el partido con dos goles de Ángel Di María, el primero a los 2 minutos, el más lindo de la Copa con una pelota que roba en su campo Pablo Zabaleta, la juega con Messi, que toca para Mascherano que se la devuelve. Messi alarga para Javier Pastore que le pone vértigo a la jugada con un gran pase a Ángel Di María que definió muy bien ante Villar y el cuarto fue una típica apilada de Messi que jugó para Pastore, el cordobés remató y tapó Villar y el rebote en el arquero lo aprovechó Di María. Después la Selección se tomó un descanso goleador de 25 minutos, pero en una ráfaga, primero Sergio Agüero (en la última que tocó) puso el 5 a 1 de cabeza y después Gonzalo Higuaín (en la primera que tocó), tras pase de Messi con un derechazo alto puso el 6 a 1.
La Selección consiguió su actuación más convincente de toda la era Martino y logró una goleada histórica que lo pone como gran candidato aunque Chile sea local y tenga a todo su público a favor. Este equipo demostró que puede obtener la Copa que no se logra desde hace 22 años y que sabe jugar con público totalmente adverso, por lo que el clima del Estadio Nacional no lo influirá demasiado.


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