16 de noviembre 2011 - 00:00

Arrecia la carnicería en Siria

Damasco - La violencia escaló ayer en Siria, con nuevos enfrentamientos entre desertores y soldados en las provincias de Daraa e Idlib, que habrían dejado más de 100 muertos. La dura represión ocurrió en medio de un creciente aislamiento del régimen de Bashar al Asad.

Las fuerzas de seguridad sirias bombardearon también el barrio Baba Amr en la ciudad de Homs, con al menos 50 proyectiles de gran calibre. Allí se encontraron 19 cadáveres, al parecer ciudadanos secuestrados en los últimos días por las milicias del Gobierno. Es difícil contrastar las cifras de víctimas en el país, debido a que la cobertura internacional está prohibida. En tanto grupos e la oposición pidieron que la ONU envíe Cascos Azules para proteger a la población.

Amenaza

En ese marco, Turquía suspendió las operaciones comunes de exploración de petróleo y amenazó a su vecino con dejar de aprovisionarlo en electricidad. Las sanciones fueron elogiadas por Estados Unidos y Arabia Saudita, cuyo príncipe, Tarki al Faisal, afirmó que la salida de Al Asad es «inevitable».

Paralelamente a los choques, el Gobierno liberó a más de 1.100 presos detenidos durante las protestas, en un gesto que se produjo horas antes de que entrara en vigor la suspensión de Siria de la Liga Árabe.

Con esta excarcelación, las autoridades tratan, según la oposición, de ganar tiempo y evitar que hoy comience su suspensión de la Liga Árabe, que fue decidida el sábado pasado por la mayoría de los Estados miembros.

Agencias ANSA, EFE y DPA