- ámbito
- Edición Impresa
ART: enojo de UIA con la oposición
José Ignacio de Mendiguren
«No todos tiraron del carro», admitió uno de los miembros del Ejecutivo de la UIA. Todos le reconocen a De Mendiguren haber sido incansable en el «lobby» para que saliera esa norma que venían esperando los empresarios desde hace ocho años, pero no todos lo acompañaron en esa gestión.
Es un hecho que varios dirigentes poco menos que aseguraron el voto positivo de fuerzas políticas que después se pronunciaron en contra. Es el caso de todos los peronistas «no K», la UCR, el Proyecto Sur de Fernando Pino Solanas, la Coalición Cívica y el FAP de Hermes Binner, Margarita Stolbizer y Claudio Lozano. Será ésa una cuenta que tratará de pasar en limpio De Mendiguren cuando regrese de España.
La ley, además, abrió un surco que no será sencillo rellenar entre la dirigencia de la UIA -que poco menos que se jugó la vida en el voto afirmativo a la ley de ART- y casi todo el espectro opositor con la excepción del PRO, que no dio quórum, pero que después votó a favor. Algunos de los que secundan a De Mendiguren aseguran que esperarán a esas fuerzas cuando vayan a pedir apoyo (tanto moral como crematístico) para sus campañas, un clásico de la política en todo el orbe.
De hecho, comprenden más la actitud de los dos diputados de la órbita de Hugo Moyano (su hijo Facundo y el canillita Omar Plaini, que no bajaron al recinto) y que se enmarca en la pelea del camionero con Cristina de Kirchner, que la de los peronistas que siguen a Eduardo Duhalde, y que siempre se manifestaron «pro empresa», como Carlos Brown o Francisco De Narváez, que no aparecieron por Diputados el día de la votación.
Algunos fundamentos de quienes votaron en contra también resultaron disonantes a los oídos de los industriales, que ven en ellos un intento de «correr por izquierda» a la Presidente.
Todos estos temas arrojará el martes próximo De Mendiguren sobre la «mesa chica ampliada» de la central fabril. Allí se anoticiará de que uno de sus aliados más fieles, el gráfico Juan Carlos Sacco, volverá a presidir la cámara de ese sector (la FAIGA) tras nueve años de ausencia. Sacco, cabe recordarlo, forma parte de la corriente «Celeste y Blanca» dentro de la UIA, y De Mendiguren, de la lista «Industriales». Como se ve, las alianzas que impone la hora atraviesan de manera transversal las corrientes internas de la entidad.
Mientras tanto, en España, el presidente de la UIA se despachó a gusto contra las políticas de ajuste instrumentadas por Europa: «Hay en Iberoamérica (España y América Latina) 75 millones de jóvenes desocupados, para quienes no hay medidas ni salida. Es una bomba de tiempo», dijo el dirigente ante una platea en la que estaban -entre otros- el titular de la Secretaría General Iberoamericana, Enrique Iglesias; el director general de la OIT (Organización Internacional del Trabajo), Guy Ryder, y su par de la CEOE, Juan Rosell.
El lunes, éstos y otros participantes del encuentro tuvieron una reunión de media hora con el rey Juan Carlos. Allí el monarca se interesó por la próxima reunión de mandatarios iberoamericanos que se realizará en Cádiz el 16 y 17 de noviembre, y para la cual Cristina de Kirchner aún no confirmó su asistencia.


Dejá tu comentario