6 de marzo 2017 - 00:00

Asesinan a un posible sicario de “Los Monos”

Estaba investigado como presunto autor del crimen del Cuñado del “Pájaro” Cantero, líder de la banda narco más poderosa de Santa Fe.

Otra vez la ciudad de Rosario está en vilo. Es que dos personas fueron asesinadas el sábado a balazos en distintos incidentes, informaron ayer fuentes judiciales. Una de las víctimas estaba sospechada de tener conexiones con la banda narco "Los Monos". Con estos homicidios suman cinco los registrados en estas últimas 36 horas, y 32 en lo que va del año en Rosario.

El más resonante es el crimen de Alejandro Norberto González, de 33 años, quien se encontraba caminando y fue sorprendido por dos motoqueros que comenzaron a hostigarlo. La víctima se refugió en una vivienda de la zona, pero uno de los desconocidos logró dispararle un tiro y se dio a la fuga. En el lugar se recolectaron vainas de proyectiles calibre 9 milímetros.

González había sido investigado en 2012 como uno de los posibles sicarios que mató en septiembre de ese año a Martín "Fantasma" Paz, cuñado de Cantero y víctima de un crimen que -se presume- fue el origen de la disputa que se desataría tras la ejecución del "Pájaro", cabecilla de la organización, ocurrida el 26 de mayo de 2013. Hoy comenzará el juicio por su crimen.

A su vez, en la noche de ayer, en el hospital de Emergencia Clemente Álvarez, murió Ezequiel Gatti, un joven de 23 años, quien en un confuso episodio había recibido un balazo en la cabeza en horas de la mañana, en la intersección de Libertad y Caseros de Villa Gobernador Gálvez.

El viernes último también se registró un asesinato durante un intento de robo que despertó el alerta. Se trata de Nahuel Mercado, un pizzero de 45 años. Fuentes del Ministerio de Seguridad de Santa Fe informaron que Mercado figuraba en una investigación de la Justicia federal de Rosario como parte de una banda dedicada al tráfico de drogas en la zona norte de la ciudad, por lo que investigan si el asesinato está relacionado con esta causa.

Unas horas antes de que se produjera el crimen del pizzero, un chico de 20 años, identificado como Eduardo Sebastián Oviedo, había muerto en el otro extremo de la ciudad mientras era asistido por una ambulancia tras ser baleado desde un auto.

Luego, en la madrugada del sábado, un hombre de aproximadamente 50 años murió tras ser apuñalado en el abdomen cuando se encontraba en una calle de la zona norte de Rosario. Los investigadores se abocan a averiguar si se trató de un ajuste de cuentas.