24 de octubre 2014 - 00:00

“Así es la vida”:la única familia funcional en cartel

Después de “El conventillo de la paloma”, Santiago Doria continúa con su labor de reponer clásicos costumbristas, ahora con “Así es la vida”.
Después de “El conventillo de la paloma”, Santiago Doria continúa con su labor de reponer clásicos costumbristas, ahora con “Así es la vida”.
 "Dejar el nido en busca de nuevos horizontes es un tema que se repite de generación en generación. Por eso 'Así es la vida' se ha convertido en un clásico que nos habla desde el ayer y conecta con el hoy a través de la sonrisa y la ternura".

Así lo afirma el director Santiago Doria, responsable de la nueva versión que se exhibe en la Sala María Guerrero del Teatro Nacional Cervantes hasta fines de noviembre. Integran el elenco Roberto Carnaghi, Mario Alarcón, Rita Terranova, Salo Pasik, Malena Solda, Alfredo Castellani, Mariano Mazzei, Felipe Colombo, Paloma Contreras, Néstor Sánchez, Celeste García Satur, Marcelo Mininno, Julio Viera, Gabriela Blanco y Emanuel Duarte.

En esta comedia costumbrista de 1934 se narran los avatares de una familia porteña a lo largo de tres décadas. Es un hogar de clase media que con el tiempo prospera en lo económico y sufre varias pérdidas, hasta que éstas son superadas con la llegada de las nuevas generaciones.

Dialogamos con Doria:

Periodista: ¿"Así es la vida" inició el reinado de las comedias familiares?

Santiago Doria:
Sí, es la misma época de "Los chicos crecen" y "La casa grande". A partir de ahí el núcleo familiar se convirtió en un tema muy importante que luego pasó al cine, la radio y la televisión. "Así es la vida" fue el modelo de otras tantas comedias familiares como "Los Pérez García" y "La familia Falcón". Fíjese que casualidad la canción de ese programa decía: "un hombre con su esposa, cuatro hijos y hasta un tío solterón". Es el mismo esquema de esta obra. Después vinieron "Los Campanelli", "Grande pa" y tantas otras comedias televisivas...

P.: Pero el teatro argentino se fue acercando cada más a las familias disfuncionales...

S.D.:
En ese sentido, "Así es la vida" es un texto casi transgresor, porque no hay una tía ninfómana, ni un padre alcohólico, ni un hijo drogadicto. Todo lo contrario. Aquí los padres están en pleno ejercicio de sus roles, aman y protegen a sus hijos. Y cuando estos empiezan a independizarse, tienen que aprender a soltarlos. Es una obra conmovedora y además divierte con sus prototipos porteños, llenos de picardía.

P.: Hay costumbres en la obra que ya se han perdido, como, entre otras, el pedido de mano, los primeros pantalones largos...

S.D.:
Sí, todo eso aparece en el primer acto, ambientado en 1905, cuando hasta bailar tango no era bien visto en una casa de familia. Pero en los dos actos siguientes se ve con claridad y a través de pequeños detalles cómo van cambiando los hábitos.

P.: La obra se estrenó durante el gobierno de Justo, en los comienzos de la llamada "Década infame" ¿Será por eso que el tío de la familia es un político corrupto?

S.D.:
Creo que sus autores, Arnaldo Malfatti y Nicolás de las Llanderas, simpatizaban con el socialismo. Cuando la madre de la familia dice que los socialistas son "esos que andan tirando bombas", enseguida se aclara que se trata de una fantasía popular totalmente infundada. Recordemos que por esos años, el socialista Alfredo Palacios ya era una figura de renombre; pero todavía se confundía al socialismo con el movimiento anarquista. De todos modos, la política no es un tema central en la pieza. Lo que importa son los vínculos entre padres, hijos y amigos de la familia y su relación con el tiempo. Además, los autores no querían meterse en barullos. Fíjese con qué cuidado han tomado el tema de la Primera Guerra Mundial en el segundo acto, ubicado en 1916.

P.: No se habla de bandos, sino de aquellos que se enriquecieron gracias a la contienda.

S.D.:
Así es. La Argentina no se involucró en ella y siguió comerciando con el exterior. Por eso el tano amigo de la familia pide que no termine la guerra porque todavía hay mucho que vender. Mientras que la dueña de casa, una madre sensible y cariñosa, se lamenta: "¡Miles toneladas, miles de hombres muertos, miles de pesos... ¡Fortunas conseguidas en un mes!".

P.: ¿"Así es la vida" baja a fines de noviembre?

S.D.:
Sí, pero se repone en el mes de febrero.

P.: Su puesta de "El conventillo de la Paloma" se exhibió en el Cervantes durante cuatro temporadas. Eso prueba que estas obras escritas 70 u 80 años siguen convocando público.

S.D.:
Alguien me cuestionó: ¿por qué hacer una obra de tantos años atrás? Y yo le contesté: ¿por qué no? Se hacen obras de Arthur Miller que tienen 70 años y nadie dice nada. En la medida que una obra nos siga diciendo cosas, vale la pena seguir haciéndola. Y "Así es la vida" reúne personajes y ambientes que a todos nos despiertan recuerdos y emociones.

Entrevista de Patricia Espinosa

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