Astiz impugnó su juicio

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El exmarino Alfredo Astiz hizo ayer una intervención de corte político en la audiencia del juicio oral por los crímenes de la ESMA. Llegó al estrado de la defensa, pero no se defendió de los cargos que se le imputan, sino que brindó un monólogo en el cual recorrió diversos tópicos de la actualidad política y judicial.

Por momentos con la voz elevada, cuestionó a la Justicia y puntualizó en el caso del juez federal Norberto Oyarbide. «Benefició sin disimulo al

kirchnerismo, se apuró por desvincular al matrimonio, pero se apuró a procesar a un opositor al Gobierno
, expresó.

Luego se dirigió a la audiencia y dijo: «Si alguien piensa que Oyarbide no es corrupto que levante la mano». Aguardó unos segundos y al ver que nadie se inmutaba, exclamó con gesto triunfal: «Ah listo, todos piensan como yo».

Al momento de cuestionar el camino procesal que lo llevó a la instancia oral aludió al juez Daniel Rafecas que tuvo a su cargo la causa por la trama Ciccone y terminó apartado por intercambiar información sobre el expediente con un abogado. «Mi caso es más difícil, yo no tengo un juez que me asesore».

El monólogo marcó un paréntesis en un debate que hasta el momento había ofrecido pocas emociones. Cuando los jueces del Tribunal Oral Federal número 5 le pidieron que sólo se refiriera a las causas de lesa humanidad que se le imputan, respondió a los gritos: «Es mi derecho explicar todo. Si no puedo hablar, condénenme ya y no perdamos más tiempo». Tampoco dejó de cuestionar al exprocurador general Esteban Righi, a quien comparó con jueces y fiscales federales: «Son meros funcionarios con obediencia debida al Poder Ejecutivo».

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