16 de mayo 2011 - 00:00

Asumió Lipsky en FMI: crece la presión para una reforma

Dominique Strauss-Kahn y su esposa, Anne Sinclair, en marzo pasado. Ella dijo ayer no creer «ni por un segundo» las acusaciones contra su marido.
Dominique Strauss-Kahn y su esposa, Anne Sinclair, en marzo pasado. Ella dijo ayer no creer «ni por un segundo» las acusaciones contra su marido.
Washington - El número dos del FMI, John Lipsky, quedó temporalmente a cargo de la institución, tras la detención de Dominique Strauss-Kahn. Según el portavoz del Fondo, Bill Murray, Lipsky ejerce las funciones de director gerente cuando el titular no se encuentra en Washington, la sede de la institución multilateral.

El portavoz señaló que Lips-ky se reuniría con miembros del panel del fondo (o comité de vigilancia) para informarles sobre la situación actual. El panel es el principal supervisor de las operaciones diarias del FMI.

El vocero indicó también que el número tres del FMI, Nemat Shafik, reemplazará a Strauss-Kahn en la reunión de ministros de Finanzas de la zona euro hoy en Bruselas. Shafik es el director gerente adjunto encargado de la supervisión de los trabajos del FMI en una serie de países europeos.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) indicó que no hará comentarios sobre la detención de su director gerente y afirmó que la institución continúa «completamente operativa».

En un comunicado, la directora de Relaciones Externas de la institución financiera, Caroline Atkinson, indicó que Strauss-Kahn «ha contratado abogados, y el Fondo no tiene comentarios sobre este caso. Todas las preguntas se dirigirán a su abogado personal y a las autoridades locales». Agregó: «El FMI permanece completamente operativo y a pleno rendimiento». Sin embargo, el directivo francés tuvo que cancelar un encuentro que tenía agendado ayer con la canciller Angela Merkel en Berlín.

Interrogantes

Más allá de lo inmediato, el arresto de Strauss-Kahn arroja interrogantes sobre el futuro del FMI, en plena crisis europea de la deuda y a pocos meses de que el número dos, John Lipsky, abandone su cargo.

Aunque la detención de su principal directivo no obliga al FMI a tomar ninguna medida, el escándalo sexual que se cierne sobre su máximo dirigente hace vislumbrar un peligroso vacío de gestión en la entidad. Esta situación también puede conducir a una importante reestructuración.

En los últimos tiempos, el FMI había jugado un papel importante y había salido reforzado de la crisis financiera. Las dificultades en Europa llevaron además al organismo a ocupar un lugar de primer plano.

Pero una reestructuración de la cúpula del FMI en este momento alentará las presiones sobre el criterio de selección de autoridades en la entidad. Hasta ahora, el cargo de director general del FMI era elegido entre europeos, mientras el líder del Banco Mundial correspondía a los estadounidenses. En los últimos tiempos, sin embargo, el Fondo fue presionado por los países emergentes, que quieren ocupar nuevos espacios y cambiar el criterio de reparto entre Europa y EE.UU.

En caso de concretarse el nombramiento del italiano Mario Draghi al frente del Banco Central Europeo, muchos empiezan a considerar como posible sucesor de Strauss-Kahn al estadounidense Peter Mandelson.

Pero también se podrían anticipar las reformas que los países en desarrollo exigen desde hace años y que la institución, creada en la Conferencia de Bretton Woods en 1944, por ahora no contempló. Esos países reclaman un reparto de las cuotas de poder dentro del consejo directivo de la organización que reflejen la creciente importancia de las economías emergentes y que, por primera vez, el director del FMI proceda de un país no occidental. Este tipo de cambios podría tener, a su vez, efectos profundos en la política de la institución financiera.

Momento delicado

Algunos países en desarrollo vieron con escasa simpatía la participación del FMI en los paquetes de rescate en la crisis financiera comenzada en Grecia, y consideraron que las naciones europeas se veían tratadas con guante de seda. La detención de Strauss-Kahn llega, precisamente, en un momento delicado en las negociaciones sobre el ajuste de los planes de rescate para Grecia, Irlanda y Portugal. Una Europa lastrada por la crisis financiera puede ver más difícil argumentar en el seno del FMI en favor de un candidato procedente de la Unión Europea.

El que lo consiga o no dependerá en buena parte de EE.UU., el país con mayor cuota de poder dentro de la institución. Pero también podría ocurrir, por primera vez en la historia, que el director gerente del FMI provenga de cualquier otro continente, menos del Viejo.

Agencia EFE

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