15 de mayo 2017 - 00:00

Asumió Macron y prometió darle a Francia una visión de futuro

EXPECTATIVA. El nuevo presidente, Emmanuel Macron, prometió ayer durante su asunción que combatirá la polarización política en Francia.
EXPECTATIVA. El nuevo presidente, Emmanuel Macron, prometió ayer durante su asunción que combatirá la polarización política en Francia.
París - El liberal Emmanuel Macron asumió ayer la Presidencia de Francia en una solemne ceremonia cargada de tradición en el Palacio del Elíseo, tras la que prometió trabajar en pos de una Europa más unida y democrática y para reducir las divisiones en la sociedad, en alusión a la dura campaña que lideró para derrotar a la ultraderechista Marine Le Pen.

Su llegada al poder significa un hito para la quinta mayor economía mundial y miembro fundador de la Unión Europea, ya que Macron es un hombre de 39 años recién llegado a la política que era desconocido para el gran público hace tres años y no está adscrito a ninguna agrupación política tradicional.

Este exbanquero de inversión se convierte así en el líder francés de posguerra más joven y el primero nacido después de 1958, cuando el presidente Charles de Gaulle instauró la Quinta República.

En sus primeras palabras tras la toma de posesión, señaló que "el mundo y Europa necesitan más que nunca a Francia, una Francia fuerte que lleve alta la voz de la libertad y de la solidaridad, de una Francia que sepa inventar el futuro".

Destacó, parafraseando el lema de la Revolución de 1789, que espera del país "la audacia de la libertad, la exigencia de la igualdad y la voluntad de la fraternidad", aunque admitió que desde hace décadas "Francia duda de sí misma" y de los principios que la han construido.

Macron prometió trabajar para "reforzar y relanzar" a Europa, "porque nos protege y nos permite proyectar nuestros valores en el mundo". "Francia solo es fuerte si es próspera. Francia solo es un modelo para el mundo cuando es ejemplar", resaltó.

Al votarlo, los franceses habían elegido "la esperanza y el espíritu de conquista", indicó.

El dirigente liberal insistió en que no va a "ceder en nada" del programa que anunció en la campaña proselitista, con lo que, insistió, "se liberará el trabajo", se alentará la iniciativa privada, se privilegiarán "la creación y la innovación" y "se fortalecerá la solidaridad nacional" hacia quienes "se sienten olvidados".

Pero para mantenerse apegado a su programa deberá superar la exigente prueba de las elecciones legislativas del mes que viene, a las que planea acudir con candidatos renovadores que le permitan seguir marcándoles el paso a los partidos tradicionales.

El jefe de Estado en Francia goza de amplios poderes domésticos, en materia de defensa y de relaciones exteriores, a diferencia de los parlamentarismos puros que predominan en la región.

En su discurso de asunción, Macron también prometió "amplificar todo lo que hace de Francia un país seguro, donde se puede vivir sin miedo" y garantizó más medios para las fuerzas del orden y para los servicios secretos.

"Daremos juntos -argumentó- ejemplo de un pueblo que sabe afirmar sus valores y sus principios, los de la democracia y la República", afirmó.

Macron rindió además homenaje a sus antecesores, y puntualmente sobre el socialista François Hollande -al que había despedido minutos antes en el patio del Elíseo- dijo que se trató de un "precursor con el acuerdo de París sobre el clima" y de alguien que "protegió a los franceses en un mundo golpeado por el terrorismo".

Brigitte Macron, de 64 años, quien fue su profesora, de quien se enamoró siendo adolescente y con el tiempo se convirtió en su más fiel aliada en su conquista del poder, escuchó emocionada el discurso de poco más de diez minutos.

La ahora primera dama vestía un traje de chaqueta y falda prestado por la casa Louis Vuitton de color azul cielo, un tono muy similar al que lució Melania Trump en la investidura de su esposo en enero.

Poco antes, los invitados cantaron La Marsellesa y luego se lanzaron veintiún desde la explanada de Los Inválidos, en la otra orilla del río Sena.

Bajo una fina lluvia, el nuevo mandatario había llegado al palacio recorriendo la avenida de los Campos Elíseos en un vehículo militar descubierto. En el Arco del Triunfo colocó una ofrenda floral en la Tumba del Soldado Desconocido.

Por la tarde, concurrió a la alcaldía de París, una parada tradicional para todos los mandatarios franceses que saludan a la ciudad "anfitriona".

Alrededor de 1.500 policías fueron desplegados para la ocasión cerca del palacio presidencial y las calles aledañas estaban bloqueadas.

Agencias Reuters, AFP, DPA y EFE

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