Pero en paralelo a las esquirlas del default de 2001 hay otras fallas geológicas en la corteza "K" que amenazan sacudidas similares a las generadas por los buitres. Recuérdese que, ya en el Banco Mundial, en las reuniones de su directorio para el otorgamiento de créditos, están votando sistemáticamente contra la Argentina los representantes de los Estados Unidos, Alemania y España. Ello ha provocado que se postergue una vez más el tratamiento del "Country Partnership Strategy", una enumeración de los desembolsos a futuro que se hace cada cuatro años. Soldado que huye sirve para otra batalla: prefirió el Gobierno evitar una derrota en el directorio del Banco Mundial a la espera de tiempos mejores.
Pero el sismo más amenazante en el corto plazo para el Gobierno tiene epicentro en Washington y fecha 17 de diciembre de 2012. Ese día expira el plazo que impuso el Fondo Monetario Internacional para que la Argentina muestre avances en las mediciones de la inflación y del PBI que periódicamente efectúa el INDEC. El peor escenario, y el más probable al mismo tiempo, es que ese organismo internacional imponga una moción de censura al país, se abra una puerta a la pérdida del poder de voto en el organismo y, si la falta de avances se mantiene en cada semestre, a la expulsión.
¿Es una conspiración mundial contra la Argentina?Se trata de una lectura de los hechos que seguramente agradará a más de un funcionario.El tiempo todo lo cura. Pero aquí es a la inversa.agrava.
El paso de los días juega en contra. El país acumula un default con países agrupados en el Club de París. Son cerca de u$s 8.000 millones y cada año que pasa se suman u$s 500 millones en intereses y punitorios. Los fallos del CIADI, tribunal del Banco Mundial para litigios sobre inversiones de empresas extranjeras, se acumulan y no hay la más mínima intención oficial de pago. A Repsol se le expropiaron la mayoría de las acciones que tenía en YPF y no hay síntomas de compensaciones. La novela del INDEC juega per sé. Todo indica que la Argentina no respetará un fallo de la Cámara de Apelaciones de Nueva York.No será gratis tampoco.
La conspiración es del tiempo, que se fue deglutiendo perdones, olvidos momentáneos y hasta miradas en sentido opuesto con tal de no sancionar al país. Ahora todos están alineados. ¿Tiene el Gobierno capacidad de respuesta?Sí. Dependerá de las habilidades de los letrados en Nueva York, de la inventiva de funcionarios para pagar la deuda fuera de los Estados Unidos (y sin que implique una situación de default por hacerlo) y de los representantes ante el FMI y Banco Mundial para desactivar los temblores que se avecinan.
| @guillermolabord |



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