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ATE: pactos y tensión bajo el fantasma CTA
Víctor De Gennaro
El 2 de septiembre, en todo el país, unos 250 mil afiliados de ATE podrán elegir a su nueva conducción. El sector De Gennaro, con la lista Verde Anusate, apuesta a la continuidad e invierte roles: el neuquino Julio Fuentes cede el lugar al bonaerense Hugo "Cachorro" Godoy mientras que, enfrente se para el jujeño Fernando "Nando" Acosta, como candidato de la Verde y Blanca, en una alianza sellada contra reloj que mezcla a referentes cercanos a Micheli y a kirchneristas, entre los que las figuras principales son Edgardo Depetri y Milagro Sala, la titular de la Tupac Amaru.
Cruces
Acosta integra la CTA de Micheli. enfrentada a la central de Hugo Yasky, la más próxima al Gobierno y donde suele estar Depetri. Entre los K advierten que De Gennaro apartó a Micheli del esquema ATE, lo dejó solo con un lista en Capital y eso derivó en que sectores del gremio estatal, que por sí mismo sabían que no podían enfrentar a la Verde Anusate, con base en el noroeste avance en un pacto con el kirchnerismo que tiene referentes en el sur y arrima sectores de Santa Fe y Entre Ríos, entre otros.
Una elección de carácter nacional -hay, al margen, listas de la izquierda- con lo que implica, además, el manejo de ATE trajo la inevitable referencia de los comicios de CTA que se contaminaron con denuncias cruzadas y terminaron con la central dividida en dos. Por entonces, aunque más explícito que esta vez, fue un enfrentamiento entre sectores pro Gobierno y antigobierno.
Hay, por eso mismo, acusaciones similares. El sector de De Gennaro apunta a que la integración de sectores K en la lista de Acosta es para alinear al gremio con la Casa Rosada. Del otro lado, lo acusan de haber puesto a ATE a servicio de su apuesta electoral, que derivó en el Frente Popular y una magra elección que no le alcanzó para pasar a las generales de octubre. Incluso desde el sector de Micheli le pasan esa factura a De Gennaro quien, como respuesta, acusa al secretario general de la CTA de convertirse en un aliado culposo de las CGT de Hugo Moyano y Luis Barrionuevo.
En el sector de Godoy hablan de una proyección favorable del resultado, con cálculos que le dan el 60% de los votos. Entre los armados K se animan, por primera vez, a fantasear con una victoria a partir de estimaciones a partir del despliegue territorial que, dicen, lograron a partir del acuerdo con Acosta.

