25 de mayo 2016 - 00:00

Audaz ajuste de Temer, con tope al gasto en salud y educación

El presidente interino de Brasil, Michel Temer, ayer, durante la presentación del nuevo ministro de Cultura, Marcelo Calero. La eliminación de esa cartera le había valido duras críticas, por lo que dio marcha  atrás.
El presidente interino de Brasil, Michel Temer, ayer, durante la presentación del nuevo ministro de Cultura, Marcelo Calero. La eliminación de esa cartera le había valido duras críticas, por lo que dio marcha atrás.
 Brasilia - El presidente interino de Brasil, Michel Temer, anunció ayer las primeras medidas de ajuste de su gestión, entre las que se destacan la definición de un tope para el gasto público, incluso en salud y educación, y el bloqueo de nuevos subsidios estatales para programas de ayuda social, entre otros. Mientras, se descartó un aumento de los impuestos, idea que la nueva administración había barajado pero que fue desactivada debido al rechazo del sector empresarial.

Respecto al tope del gasto, la normativa aún vigente establece que algunos sectores, como educación y salud, reciban por parte del Gobierno central porcentajes mínimos previamente determinados. A esta obligación se le llama "vinculación de gastos obligatorios".

En el caso de la salud, exige que el Gobierno central invierta cada año, como mínimo, el mismo monto presupuestado el año anterior más el porcentaje de variación del Producto Bruto Interno (PBI). Respecto a la educación, la obligación es gastar como mínimo el 18% de todo lo recaudado por el Gobierno central.

En medio de una creciente polémica ante un paquete realmente audaz para un Gobierno interino y de legitimidad de origen cuestionada por buena parte de la sociedad, el ministro de Hacienda, el ortodoxo Henrique Meirelles, confirmó que el Gobierno enviará al Congreso una Propuesta de Enmienda Constitucional (PEC) que establezca la "desvinculación de gastos obligatorios". La enmienda requiere una mayoría especial de tres quintos en dos votaciones en cada cámara del Congreso.

"Es parte fundamental y componente estructural de esta PEC que los gastos en salud y educación formen parte de este proceso de cambio de las reglas del crecimiento del gasto público", dijo Meirelles.

La propuesta de tope consiste en que cada año el gasto público sólo pueda aumentar en la misma proporción que la inflación del año anterior.

El vicepresidente en ejercicio de la Presidencia dijo que se trata de medidas "iniciales" y que "vendrán otras".

Respecto a la necesidad de poner un techo al Presupuesto, explicó que entre 2007 y 2015 "el gasto primario (que no incluye los intereses de la deuda pública) del Gobierno federal pasó de 14 a 19 por ciento del PBI, lo que demuestra que el gasto público tiene una trayectoria insostenible".

Las medidas, dijo Temer, pueden ayudar a reducir el histórico déficit fiscal primario previsto para este año, de 170.496 millones de reales (47.600 millones de dólares), cerca del 2,75% del PBI.

La segunda medida anunciada es el bloqueo de nuevos subsidios para programas de Gobierno, entre ellos el de Agricultura Familiar, que compensa a productores que no consiguen solventarse comercialmente, y Mi Casa Mi Vida, en el que el Estado asume buena parte de los costos de viviendas populares que se otorgan a la población de bajos recursos. Así, si un ministerio necesita conceder algún subsidio, sólo podrá hacerlo cuando pueda compensar con un recorte el nuevo gasto.

Una tercera propuesta es la anticipación del pago de una parte de la deuda que el Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES) mantiene con el Tesoro Nacional. La idea es que el banco le pague al Gobierno en forma anticipada 100.000 millones de reales (unos 28.000 millones de dólares) del total de 500.000 millones de reales (unos 140.000 millones de dólares) que según precisó Temer el Gobierno le otorgó en los últimos años.

"Esto redundará en un ahorro cercano a los 7.000 millones de reales (unos 2.000 millones de dólares) al año para el Tesoro Nacional", dijo Temer. Esto porque el Tesoro dejará de emitir títulos de deuda.

El mandatario también anunció el fin del llamado Fondo Soberano, creado en 2008 en base a recursos provenientes de la exploración de petróleo de aguas ultraprofundas (persal). Actualmente, el mismo cuanta con 2.000 millones de reales (558,6 millones de dólares).

En ese sentido, el Gobierno también pretende enviar al Congreso un proyecto para abrir la posibilidad de que empresas privadas exploten los gigantescos yacimientos petroleros presal.

En tanto, Meirelles descartó aumentar impuestos por el momento, una posibilidad que había sido manejada por él mismo al asumir el cargo, la semana pasada. "La presión tributaria brasileña está en un nivel muy elevado y es importante no sobrecargar más a la sociedad brasileña", indicó.

Agencias DPA, Reuters y Brasil247,

y Ámbito Financiero

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