6 de junio 2014 - 00:00

Aumento de costos en quintales

Aumento de costos en quintales
Se presenta la proyección de resultados para la zona Sur de Córdoba sobre la base de los precios estimados a cosecha 2015, para trigo, girasol, maíz y soja, para los cultivos realizados por administración en campo propio y bajo la forma de arrendamiento en campos de terceros.

En las últimas semanas la evolución de precios en Chicago, que marca el pulso de los precios a cosecha locales, resultó bajista en función del rápido avance de las siembras en EE.UU., que se están realizando en fecha considerada óptima. Este hecho pone presión a los precios, ya que si bien falta aún mucho para la cosecha, el arranque de los cultivos es muy bueno, y las perspectivas de que los rindes se ubiquen dentro del promedio histórico o por encima del mismo, son elevadas.

De esta forma, dada la evolución de costos para las siembras locales y con precios a cosecha más bajos, se verifica un aumento en los costos de producción medidos en quintales. Esto se verifica en todos los cultivos. Para el trigo en campo propio el costo total (directo y de estructura) es 4,5 qq/ha más alto que el verificado al final de la campaña pasada. En maíz, también en campo propio, el costo aumentó en el orden de los 7 qq/ha, y para girasol en el orden de 1,5 qq/ha. En soja de 1ª el aumento es del orden de 2 qq/ha y en soja de 2ª aumentó cerca de 1 qq/ha. Las proyecciones para siembras en campo propio muestran que los rindes de indiferencia necesarios para cubrir costos son de 34 qq/ha en trigo, 16 qq/ha en soja de 2ª, 71 qq/ha en maíz, 17 qq/ha en girasol y 23 qq/ha en soja de 1ª.

Para siembras en campo arrendado se estimaron precios de arriendo (medidos en soja) 1 qq/ha más bajos que los de la campaña pasada. Aún así, para el trigo en campo arrendado el costo total es 4,7 qq/ha más alto, en maíz, el costo aumentó en el orden de los 4 qq/ha, en girasol aumentó en el orden de 0,5 qq/ha. Para soja de 1ª y soja de 2ª aumentó levemente en 0,2 qq/ha. Los rindes de indiferencia en campo arrendado se ubican en 41 qq/ha para trigo, 20 qq/ha para soja de 2ª, 82 qq/ha para maíz, 22 qq/ha para girasol, y 29 qq/ha para soja de 1ª.

Las proyecciones responden a la foto actual, pero son sumamente complicadas ya que con rindes de indiferencia más altos es mayor el riesgo de quebranto. Es previsible que el trigo no aumente en superficie, al igual que el maíz, que requiere una importante inversión por hectárea.

A los granos les falta precio, que está recortado por retenciones. En los cereales el recorte es doble, ya que además de retenciones, los cupos a la exportación generan diferenciales de precio entre el FAS teórico (de paridad de exportación) y el FAS de mercado. Sin estos descuentos habría más precio, más producción, y mayor ingreso de divisas, tan necesarias en la coyuntura actual.

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