Autorizan gira de Cristina que dará lugar a pica transatlántica

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Grecia, Bélgica y Reino Unido serán los destinos donde expondrá la exmandataria sus críticas con dardos a Macri. Habrá réplicas.

Cristina de Kirchner tendrá la oportunidad de relanzarse en clave electoral desde escenarios internacionales, en el precalentamiento de la campaña con miras a octubre. El juez federal Claudio Bonadio destrabó la última autorización para que la exmandataria (triplemente procesada) pueda viajar a Europa para mantener múltiples reuniones con dirigentes izquierdistas de Grecia (incluido el Primer Ministro Alexis Tsipras) y Bélgica, para culminar en una ponencia en Oxford, Inglaterra. Salvo la Unidad de Información Financiera (UIF) que anunció que piensa dar pelea en la Cámara Federal por el permiso de viaje, nadie mostró resistencia a habilitar a la exjefa de Estado para que se ausente, junto con su hija Florencia, durante 15 días. La disputa en el último sprint pree- lectoral también satisface a la Casa Rosada, que exprimirá al máximo cualquier chance de polarizar con Cristina, incluso en el plano simbólico.

Ambos parecieron bajar los decibeles en el enfrentamiento que mantienen. Cristina de Kirchner se allanó a pedir la correspondiente autorización al juzgado que la procesó y le impidió la salida del país en el marco de la causa Los Sauces. Con un cambio de tónica -tras haberse negado a convalidar un embargo en su primer procesamiento por dólar futuro- presentó los tickets de avión, las fechas del viaje, los lugares de alojamiento y el cronograma completo de la gira. Bonadio estiró su respuesta (que ya tenía aval del fiscal Carlos Rívolo) y finalmente coincidió en que la expresidenta siempre "había estado a derecho" en el expediente y que se había presentado ante cada requerimiento de su juzgado. El impedimento para atravesar las fronteras apunta a evitar que un procesado huya de la Justicia, escenario inimaginable en este caso.

Así, luego de la correspondiente autorización que no tardó en expedir su par Julián Ercolini (por la causa de presunto direccionamiento de la obra pública a favor de Lázaro Báez), Cristina quedó habilitada para desembarcar desde el 5 hasta el 19 de mayo en las ciudades de Atenas, en Grecia; Bruselas, Bélgica y Londres en el Reino Unido. Allí tendrá un periplo de reuniones políticas y charlas que incluyen el Parlamento Europeo y la Universidad de Oxford. En su primera escala, la exmandataria fue invitada a Grecia por el Comité Central de Syriza. Tiene previsto mantener reuniones con el primer ministro griego Alexis Tsipras y con el presidente del Parlamento, Nikos Voutsis. La segunda parada será en Bruselas para participar de encuentros con parlamentarios de izquierda y progresistas. Además de las reuniones, brindará un discurso y participará de un debate sobre derechos sociales y humanos en Argentina y la región, y del papel de la Unión Europea en ese contexto. El último destino será Londres, donde fue invitada por The Oxford Union (think tank de debates políticos británicos) -a través de una efusiva carta firmada por su presidente, Michael Li- para brindar una conferencia en la Universidad de Oxford. Todavía no se definió si la charla será a puertas abiertas en las instalaciones universitarias, o si Cristina despuntará su perfil youtuber, y esa ponencia acaparará la plataforma digital. Todo el viaje apuntará a tener rebote en la política local y permitirá una gira con aire de relanzamiento político, lejos de turbulencias judiciales.

Pese a todo, Bonadio dejó su marca de agua: ordenó que previamente, Cristina y su hija Florencia -también autorizada a acompañarla- ofrezcan una caución equivalente a los $150 mil cada una, y que con un plazo máximo de 48 horas después haber regresado se presenten en el juzgado a dar prueba de vida. La única que intentó enturbiar la gira fue la UIF, que anunció que apelará a Cámara el permiso de Bonadio y el de Ercolini, y adujo un posible entorpecimiento a las investigaciones en curso, debido a que iba a concurrir a "centros financieros" del mundo, cuando se le achaca vinculación a maniobras de lavado. El organismo estatal tuvo su primer fracaso en el intento de indagatoria a la expresidenta por asociación ilícita, fulminado por Sebastián Casanello, que le endilgó a la UIF un desenfoque en el pedido, ya que su causa investiga otro delito.

Ayer fue el segundo, cuando el fiscal Guillermo Marijuan -poco afecto a convalidar posiciones defensistas de Báez- rechazó el pedido de la UIF para que se detenga a los hijos del empresario, atento a la información devuelta por Suiza en la que se los apunta como beneficiarios de cuentas en ese país por u$s25 millones.

La gira de la exmandataria (que se descuenta dejará críticas a mansalva contra el Gobierno de Mauricio Macri) tendrá su contrapunto desde la Casa Rosada que aprovechará el reality show a distancia para profundizar su estrategia política de polarización con la mirada puesta en octubre.

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