American Airlines es por el número de pasajeros transportados la tercera aerolínea de Estados Unidos, mientras que US Airways es la quinta. Una fusión entre las dos empresas desplazaría del primer lugar a United Continental e incluso se convertiría en la primera compañía aérea del mundo.
Sin embargo, aún quedan varios obstáculos por superar: ni las relaciones de propiedad ni el reparto de los cargos directivos están decididos definitivamente. Ni siquiera los consejos de administración de las dos empresas han fijado una fecha para discutir sobre la fusión. Un papel decisivo en las negociaciones lo desempeñan los acreedores de la matriz insolvente de American, AMR, que intentan rescatar la mayor parte posible de su dinero. Según el periódico, los acreedores de AMR tendrían el 72% de las acciones de la compañía fusionada, frente al 28% de los accionistas de US Airways, que cotiza en la Bolsa. Como contrapartida, el presidente de US Airways, Doug Parker, dirigiría la nueva empresa aeronáutica.
La flamante aerolínea mantendría el nombre de American, y el cuartel general funcionaría en Fort Worth (Texas).
| Agencias DPA y ANSA |


Dejá tu comentario