Gonzalo Rodríguez, Juan José Campanella, Ernestina País y Juan Di Natale en el regreso de «CQC».
c Que la 14° temporada de «CQC» haya sido lo más visto del lunes, con 23.3 puntos de rating, indica al menos dos cosas: que la TV necesita renovación y que el programa se ha afianzado como un clásico, que cada vez que vuelve mide muy bien, como «Showmatch» o Susana Giménez. En cuanto a la necesidad de un cambio, la idea toma más vigor si se advierte que en segundo lugar del ranking se ubicó Marley con 16.9 (y un programa con espíritu similar a «El muro infernal», ahora llamado «3, 2, 1... ¡a ganar!», tercero fue «Telenoche», con 14.1, cuarta la única tira estreno pero que en rigor es un cúmulo de todo lo ya visto, «Alguien que me quiera», con 13.5 y quinto «Policías en acción» (13.2), que rota por la pantalla hace ya varios años.
En el programa debut «CQC» tuvo en el piso a Juan José Campanella que hizo de co-conductor invitado. Elegante como en los Oscar, aunque sin smoking, se lo vio algo nervioso aunque su participación estaba en parte guionada, como todo lo que dicen los conductores reales. Las notas quedaron bastante desactualizadas pues se mostró la cobertura desde Los Angeles y también a Ricardo Darín brindando en el Obelisco. En «CQC» se ampararon a lo que vienen haciendo muchos últimamente: la gran Nicolás Repetto. Emiten lo que ocurrió cuando el programa no estuvo al aire, más allá de que los televidentes lo hayan visto hasta el hartazgo.
«CQC» puso al aire la sección «Conciencia ciudadana», que contará con diferentes notas a partir de la siguiente pregunta: «¿Cuánto de lo que condenamos estamos dispuestos a impedir si ocurre delante de nuestros propios ojos? La semana pasada provocó revuelo y rechazo la filtración del contenido de una de las primeras cámaras ocultas realizada en Rosario para dicha sección. En ella, se buscaba probar la reacción de quien viera a un supuesto cura pedir las llaves de una habitación de hotel, junto a un menor de 8 años, y decirle «No te preocupes, será como una noche de bodas». Sin embargo, la sección no comenzó con esa nota aunque los conductores prometieron que se verá (la productora no precisó cuándo), aunque dijo, fuera del programa, que «necesita todavía más tiempo para la edición y postproducción».
El informe que sí mostraron comenzó con el interrogante: ¿Que deberíamos hacer con una persona evidentemente ebria que quiere manejar?» Para ello llevaron a un estacionamiento a un actor que simulaba estar borracho, con el objeto de juzgar la reacción del responsable del lugar. El hombre le aconsejó que descansara por su evidente estado de embriaguez y el notero llegó para felicitarlo. Emoción en el piso.
La semana pasada los integrantes de CAPIT (Cámara de productores independientes de televisión) se reunieron para discutir el fallo judicial del caso Nini - Floricienta, que señalaba que la primera era plagio de la segunda, ideada por Florencia Bertotti y Guido Kazcka y coproducida por Endemol. A la reunión que presidieron Alejandro Borenztein y Diego Guebel, y que se llevó a cabo en la productora de Gastón Portal, no asistió Martín Kweller, presidente de Endemol. Los presentes hablaron de la preocupación por la copia, algo que Portal conoce por su juicio a Diego Gvirtz cuando se consideró que «TVR» era copia de «PNP». En tanto Guebel, de «Cuatro Cabezas», nada dijo sobre «Clase turista», copia de un programa español.
Si de copias se trata, no hay programa que no tenga rasgos de otro, aunque a veces la copia es burda. Por caso, «Animales sueltos» de «América», que compite hace tres semanas contra «Duro de domar» de «Canal 9», copió su formato (para peor, se emiten a la misma hora). Así, Fantino y cía. ahora se disponen alrededor de un escritorio, presentan informes sobre la TV y debaten, igual que en el ciclo de Tognetti. La diferencia es que este último está de pie y camina por el estudio, además de los rasgos clásicos como el «mini» o los rescates de archivo. Tiene más gracia «Duro de domar» pero pierde a diario contra «Animales sueltos». El lunes, el primero tuvo su marca más baja, 2.9, afectado por el debut de «CQC», contra 5.8 de «América».
Así como «Eyeworks Cuatro Cabezas» tuvo que pagar 1 millón de pesos a Daniel Tognetti por un juicio laboral, ahora Marcelo Tinelli deberá pagar 360 mil pesos a un ex productor que lo acusó por «haber clandestinizado la relación laboral». Así falló en primera instancia el juez Ramón Álvarez Bangueses, de la sala & de la Cámara Laboral. La demanda la inició Rodolfo Flory, quien dijo haber trabajado desde el 1º de octubre de 1994 para Marcelo Tinelli y Telefé, en principio como asistente de producción y a los pocos meses como productor televisivo de «El Show de VideoMatch». El demandante lo acusó por haber percibido desde el inicio de la relación laboral su sueldo en negro y, que en 1995 se lo obligó a inscribirse como autónomo y a emitir facturas.
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