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Avatares de TV
En «Canal 9» debutó lo que llaman «Duro de domar», pero que, a diferencia del programa de Roberto Pettinato, parece un ciclo a medio camino entre «TVR» y «6,7,8». Ambos, durante el último año, estuvieron declaradamente realizados a la medida de la propaganda oficial y la fustigación de los políticos opositores (a veces con mucho humor e ingenio, otras veces de forma más forzada). «Duro de domar», conducido por el ex coequiper de Eduardo Feinmann en C5N, Daniel Tognetti, insiste en la misma línea. Tampoco hace ruido ahora su regreso a «Canal 9» alineado con el Gobierno que lo premia con partidos de llamado «Fútbol para todos». Para publicitar el debut de ayer, Tognetti pasó el domingo como panelista por «6,7,8».
Era descontado que nunca más volvería aquel «Duro de domar», que se había caracterizado por la mordacidad y rapidez de Roberto Pettinato, pues Tognetti carece de la misma sagacidad. Los informes, si se los compara con los tiempos de Pettinato y hasta de Fabio Alberti el año pasado (que tuvo su debut y despedida en «Canal 13»), resultaron un tanto forzados. Hubo notas sobre lo ocurrido durante el verano, como la muerte Sandro o el caso Pomar (casi al estilo de Nicolás Repetto, que se empeñaba en resumir lo que todo el mundo sabía pero que ocurrió cuando el programa no estaba al aire o él en el país). También, con mirada oficialista, reflejaron la apertura de las sesiones ordinarias del Congreso de acuerdo con la mirada de 6,7,8, es decir, la apología del discurso presidencial y las pullas sobre la ausencia de Elisa Carrió. Del mismo modo, 6,7,8 les suministró el audio del reportaje de Magdalena Ruiz Guiñazú a Eduardo Duhalde (sobre el que estuvieron insistiendo en «Canal 7» en los últimos días), donde el ex presidente se refería a «integrar un país que englobe a peronistas y comunistas, radicales y socialistas, los que quieren a Videla y los que no lo quieren». En todos los informes abundaron las imágenes de «Canal 7» y se subrayaron las fallas de «América», «TN», «Canal 13» y «Canal 26». El rating fue 3.2, bajo para la franja de las 23, sobre todo por tratarse de un estreno.
El regreso de Roberto Pettinato a «América» con «Un mundo perfecto» tuvo más de parodia a sí mismo que de novedad. Pareció reírse del raro ciclo que condujo el año pasado, y que contó con la búsqueda de polémica y notoriedad pero terminó aplazando las participaciones de los mediáticos Jacobo Winograd y Guido Süller. Lo mejor fue la entrevista a Ricardo Darín, que siempre garantiza un buen reportaje dada su predisposición para resultar siempre más sagaz que sus entrevistadores. El rating fue muy bueno, 7.4, responsable en gran medida de la caída de «Alguien que me quiera» en «Canal 13».
Mariana Fabbiani también debutó el lunes con su sexta temporada y a juzgar no sólo por las fotografías de publicidad y entrevistas, sino también por su ingreso triunfal agarrándose la panza, la novedad del nuevo ciclo será su embarazo. Saludó exaltada y pronto se autodefinió como «globo terráqueo», como si esos kilos de más no le sentaran muy bien a una Fabbiani que siempre fue extremadamente flaca, con una sonrisa más amplia que su cuerpo. Habló de su vestido negro ajustado, que no sabía cuánto iba a tolerar porque podían comenzar las patadas del bebé en cualquier momento, así que «Señora si ve que mi panza se mueve no se impresione, aunque usted tiene hijos y lo debe saber, pero su marido no». Un discurso francamente demodé para un programa que siempre pareció buscar algo de vanguardia.
Si algo le faltaba a la TV era que Viviana Canosa se volcara al periodismo «serio». Abrió su nueva temporada confesando sus nervios y emoción porque iba a cambiar de rumbo: «Este año voy a hacer lo que tenga ganas de hacer», sentenció, lo que debe suponerse que también apuntará a «hacer lo que genere buen rating», habida cuenta de su dura competencia contra Jorge Rial, cuando «Intrusos» cumple diez años. Pero pronto continuó: «También me quiero comprometer con la cosas que me importan, por eso viajé a Haití y por eso hoy me acompaña la gente de Unicef». La cortina melancólica que sonaba de fondo sirvió para que Canosa hiciera catarsis y contara a cámara que hace tiempo busca hacer algo solidario, razón por la que inaugurará un comedor. Continuó con anécdotas de cómo ver «CNN todo el día me partió el alma y me llevó a querer hacer algo», y que todo eso le cambió la vida. Eso sí, prometió que «por su puesto» no faltarán los chismes y la frivolidad.


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