22 de mayo 2015 - 00:00

Avatares de TV

Natalia Oreiro vuelve para vengarse en “Entre caníbales”, la serie de Juan José Campanella en “Telefé”.
Natalia Oreiro vuelve para vengarse en “Entre caníbales”, la serie de Juan José Campanella en “Telefé”.
Abel Santa Cruz decía que sólo había dos historias posibles para las telenovelas: la Cenicienta y el Conde de Montecristo, y que todas eran variaciones de una u otra. Tenía razón. El miércoles debutó una de las apuestas fuertes de Telefé, "Entre caníbales", tributaria de Montecristo y sus venganzas. Junto con "La leona", esta serie de Juan José Campanella conformará el prime time de ficción de ese canal. En clave de thriller político, "Entre caníbales" exhibe calidad cinematógrafica desde los rubros técnicos para contar la historia de Ariana (Natalia Oreiro), una joven cuya vida se derrumba al ser violada por un grupo de amigos con los recursos suficientes para ampararse bajo la impunidad, pero veinte años más tarde ella reaparece para hacer justicia contra todos, entre ellos el candidato a presidente de la Nación. También llega para buscar al hijo que dejó al cuidado de un cura durante todos esos años. Si bien no puede negarse un buen trabajo con los actores y el guión, se vieron algunos puntos inverosimiles, y Oreiro no brilló dirigida por Campanella como, por caso, en "Infancia clandestina".

•Entre los nudos poco creíbles se puede mencionar la entrevista a una mujer poderosa (Natalia Lobo) quien revela cuestiones íntimas de un político en ascenso no a un diario o medio importante sino a una publicación parroquial, algo como el equivalente a "Hecho en Buenos Aires". La fuerte escena con la que cerró el capítulo, donde Oreiro lleva a uno de sus violadores al río para gritarle sus verdades en la cara, tampoco resultó del todo eficaz. Excelente Joaquín Furriel como Rafael Valmora, el intendente que aspira a la presidencia del país con la personalidad necesaria, acaso indispensable, entre inescrupuloso, cínico, ambicioso y falto de principios. Así construye Campanella la carrera hacia el poder, tomando cierta inspiración quizá en el Frank Underwood de "House of cards". El villano de Furriel es despreciable, soberbio y abusador en el fuero íntimo, pero carismático en la vida pública. La ficción será diaria, tendrá 120 capítulos y duraría hasta noviembre.

El estreno de "Entre caníbales" promedió 14.4 puntos de rating, lo que no alcanzó para superar a la novela turca "Las mil y una noches", que programó para competir un capítulo dramático: luego del casamiento entre Sherezade y Onur, ella pierde el embarazo provocado por la malvada Eda Akinay, quien le había dado un te de hierbas abortivo. De modo que pocos minutos después de dar el sí, la joven comenzó a sentir un malestar en su cuerpo que terminó haciendo que se desplome con su vestido blanco cubierto de sangre.

•El final de la multipremiada "Mad men" esta semana fue calificado por fans y críticos como magistral. La serie, de estupendo libro, había mostrado durante las últimas temporadas al protagonista Don Drapper alejándose de su entorno, y convirtiéndose en un extraño inclusive para su familia. En la anteúltima escena, Drapper aparece en una sesión de meditación, con un aire renovado en su cara. Pocas veces se lo vio sonreír durante la serie. Mientras el gurú espiritual dice que comienza "Un nuevo día, una nueva idea, un nuevo tú, el protagonista sonríe y "Mad Men" se despide de su personaje central con un primer plano de esa sonrisa. A continuación, se muestra el famoso spot de Coca-Cola de 1971 con el slogan "The real thing", que esa "meditación" le inspiró al protagonista, y personas de todas las razas cantando. Un cierre brillante. También se da a entender que la serie contó la historia del alter ego del verdadero creador de ese aviso, llamado Bill Backer.

Jorge Rial, histórico rival de los Martín Fierro desde que reveló el oro a horas de su realización (algo así como los boca de urna en horario en que está prohibido dar números), se dedicó esta semana a entrevistar cada día a alguien que criticara los premios. Arrancó felicitando la retirada de Sebastián Ortega y Pablo Culell (porque no nominaron a los actores de "Viudas" Verónica Llinás y Luis Machín), siguió con Enrique Estevanez, que los llamo "Martín Perro" y siguió ayer con Mario Pergolini, otro enemigo declarado que nunca asistió a las fiestas. Entre los defensores apareció Susana Giménez, quien dijo al que no le gusten los premios no vaya, y Carlos Sciacaluga, presidente de APTRA, le respondió a Underground: "Hay que darse un bañito de humildad, aceptar la realidad como viene y punto. Hay personajes que les meten en la cabeza a otros que van a gana, y algunos se la terminan creyendo".