- ámbito
- Edición Impresa
Bachelet busca renacer con un duro plan contra la corrupción
Michelle Bachelet anunció las reformas cuando su Gobierno transita uno de los índices de popularidad más bajos. “Es el momento de constituir mejores cimientos para nuestra patria”, afirmó.
En un intento por marcar un punto de inflexión ante la crisis de confianza que golpea al país, la mandataria socialista dijo el martes a la noche en un mensaje a la nación que las medidas administrativas y proyectos de ley serán parte de una reforma integral para actuar sobre la actividad política y de los partidos. Con ello, "se busca erradicar las malas prácticas en la política, en los negocios y en la relación entre ambos", enfatizó Bachelet en una cadena voluntaria de radio y televisión.
Por otra parte, anunció que en septiembre iniciará un proceso de discusión abierto a la ciudadanía para desembocar en la creación de una nueva Constitución en reemplazo de la actual, que fue gestada bajo la dictadura de Augusto Pinochet. El apoyo público a la mandataria está en su peor nivel histórico, alrededor de un 30%, de acuerdo con las últimas encuestas, por la decepción de la ciudadanía ante los repetidos escándalos, que golpearon tanto al oficialismo como a la oposición.
"Son medidas severas, y algunos querrán resistirlas para que las cosas queden igual. Pero mi principio es claro: la democracia y la política son de todos y no podemos tolerar que sean capturadas por el poder del dinero", dijo Bachelet.
"Transparentaremos completamente el financiamiento de la política y eliminaremos los aportes anónimos y reservados, y las empresas no podrán hacer aportes de ningún tipo. La transgresión de estas normas será considerada delito", agregó.
El Estado será el que financie el trabajo de los partidos y para eso tendrán que cumplir con exigencias y controles, como reinscribir a todos sus militantes, una contabilidad transparente y fiscalizada. Esa propuesta va en línea con lo sugerido varias veces por el papa Francisco.
La mandataria remarcó que se regulará minuciosamente el financiamiento de las campañas electorales y se reducirán el gasto y las zonas para hacer propagandas. "Tenemos que cambiar las cosas de raíz", recalcó Bachelet.
Para llevar adelante las iniciativas anunciadas, se fijó un plazo de quince días para dictar medidas administrativas y para los proyectos de ley que ingresen al Congreso un período máximo de 45 días.
El brillo de los logros alcanzados en su primer año de gobierno -reformas tributaria y educativa- fueron empañados en los últimos meses por la polémica en torno a las acusaciones de tráfico de influencias contra su hijo -tras la aprobación de un millonario crédito para su esposa-, o los desvíos de dinero de empresarios a campañas de políticos de todas las tendencias.
"Es el momento de construir mejores cimientos para nuestra patria", agregó. En esa línea, la mandataria dijo que se dará prioridad a la propuesta parlamentaria que termina con la reelección indefinida de senadores, diputados y otros cargos de elección popular.
Junto con ser una oportunidad histórica, Bachelet destacó que todas estas transformaciones del ámbito político apuntan a delinear la idea del Estado, de la democracia y de los negocios. "Es por esta razón que la tarea que hoy emprendemos se completará de manera natural con la redacción y aprobación de una nueva Constitución", dijo.
Agencias Reuters, AFP y EFE, y Ámbito Financiero


Dejá tu comentario