La Cámara Federal rechazó ayer el pedido de prisión domiciliaria realizado por los abogados del empresario Lázaro Báez al argumentar que existe riesgo de fuga y que sus problemas de salud pueden tratarse en el penal de Ezeiza, donde está alojado tras su detención en la causa en la que se lo investiga por posible lavado de dinero. El juez federal Sebastián Casanello había adoptado el mismo criterio, lo que fue apelado por el letrado Maximiliano Rusconi. Los camaristas Martín Irurzun y Eduardo Farah resolvieron que Baéz siga detenido aunque encomendaron al juez que se "controle su salud y se le brinde la asistencia necesaria", según el fallo. ,
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