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Bajó la fuga de dólares en agosto. El crédito no remonta
Martín Redrado
La dolarización de portafolios se ubicó en un promedio de u$s 2.000 millones mensuales desde principios de 2008. La crisis con el campo por la Resolución 125, la nacionalización de las AFJP unos meses más tarde, y ya en 2009 la decisión del Gobierno en marzo de adelantar las elecciones, y las semanas anteriores al proceso electoral en junio marcaron los picos. Ahora si bien esta tendencia está lejos de revertirse, claramente muestra signos de haberse atenuado en este tercer trimestre. Ya en julio la fuga de capitales había menguado y ahora se redujo otro escalón.
Esta mejora del clima financiero también se reflejó en los depósitos a plazo fijo del sector privado: aumentaron u$s 1.500 millones en agosto, cerca del 2%, un nivel similar al registrado en julio. «Son dos meses consecutivos de suba, un proceso que no se veía hace tiempo». También subieron los depósitos a plazo del sector privado, alrededor de 3%.
Las estadísticas de los bancos, aún no procesadas por el Central, también muestran que la compra de dólares se redujo drásticamente en las sucursales. Según los datos a los que tuvo acceso Ámbito Financiero, en agosto el movimiento fue la cuarta parte de lo que se había registrado en junio.
Este fenómeno se vincula con la evidencia de que el tipo de cambio no sufrió un salto luego de los comicios de junio, a pesar de los pronósticos de quienes esperaban un fuerte aumento. La perspectiva del Banco Central, a cargo de Martín Redrado, es que el dólar aumente en línea con la tasa de interés, por lo que hasta fin de año podría tocar niveles de entre $ 4,05 y $ 4,10.
En la medida en que se reduzca la fuga de capitales, crecerán las chances de una recuperación de la economía. De hecho, que el Central se vuelva comprador neto de dólares pone en marcha una suerte de «círculo virtuoso», ya que inyecta pesos en la economía que luego se vuelcan al consumo y, eventualmente, a mayor crédito.
Con un dólar prácticamente planchado y la perspectiva de que no habrá grandes variaciones en los próximos meses, aumentó la cantidad de inversores que prefirieron posicionarse en pesos, ya sea con plazos fijos o con la compra de títulos públicos en moneda local.
En los últimos treinta días fue notorio el incremento de la suscripción de Lebac y Nobac por parte de los bancos para canalizar su liquidez excedente, aunque compensaron en parte con una reducción de pases pasivos (de muy corto plazo y tasas en baja) en el Central.
La expectativa es que parte de esos fondos terminen volcándose al crédito. «La tasa para adelantos en cuenta corriente está al 15% y también empezó a bajar, aunque de a poco, la tasa de créditos personales. Esto debería ayudar a un rebote en los meses que quedan hasta fin de año», aseguró un director de la entidad monetaria. Justamente, los adelantos son los únicos que muestran una mejora este mes, con una suba superior al 3%.
Las cifras oficiales muestran que en agosto el crédito al sector privado en términos agregados se mantuvo prácticamente sin modificaciones. Y en términos interanuales, el aumento llega a apenas un 8,8%, es decir, que en términos reales (deduciendo la inflación) la modificación se vuelve negativa. Representa un verdadero derrumbe respecto al ritmo de aumento interanual superior al 40% que se llegó a registrarse hasta 2008.
La expectativa oficial es que si mejora la economía vuelva la demanda crediticia por parte de las empresas y también de los individuos. Mientras tanto, el Central definió una serie de medidas para flexibilizar el otorgamiento de préstamos por parte de los bancos. Las entidades de capital nacional indicaron que la normativa complica, en realidad, el otorgamiento de líneas destinadas al consumo. En el Central prometieron revisarlo en las próximas semanas.


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