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Bajó otro 3% riesgo-país, y cupón PBI avanzó un 2%
Martín Redrado
De los $ 825 millones, la mitad se orientó a Lebac y Nobac, que el Banco Central licita todos los martes, y también se negocian en el mercado secundario. Calculadora en mano, los inversores hicieron cuentas de la tasa que rinden algunas emisiones y se lanzaron a comprarlas. Una de las más pedidas fue la Lebac que vence el 2 de diciembre, que al precio de cierre tiene un rendimiento del 12,75%. Esta Lebac negoció $ 120 millones. No hubo un solo título del canje o posdefault en pesos o dólares que haya negociado semejante monto. El bono de la deuda que más movió fue el Boden 2015 en dólares con $ 84 y subió el 0,90%. El Boden 2015 es el bono estrella entre los posdefault porque tiene un rendimiento del 18% en dólares.
El resto de los bonos en dólares tuvo pocas variaciones. El Boden 2012 subió el 0,10% y el 2013 quedó sin cambios. Los bonos en pesos, con escasos negocios, acumularon subas leves, a excepción del Discount, que después de varias ruedas negativas consiguió subir el 1,30%. El riesgo-país cerró un 3% abajo.
También reaccionó el cupón PBI, que no atraía demasiado a los inversores. El derivado subió el 2,30%. Como se sabe, este cupón viene adosado a los bonos del canje de la deuda, pero se negocia por separado.
Los bonos posdefault en moneda local tuvieron subas irrelevantes que no excedieron el 0,30%, salvo el caso del Bocon Pre 9, que avanzó el 1%. Los negocios en los bonos posdefault en pesos representaron menos del 10% del total negociado en el mercado de renta fija. Están condenados a ser un mercado para pocos por la falta de credibilidad del INDEC.
Promesas a favor
En cambio, los bonos en dólares tienen a su favor las promesas de un retorno al FMI y el hecho de que se haya mejorado el perfil de pagos del país al refinanciar parte de la deuda.
El mercado cambiario está tranquilo por la misma razón que el mercado de bonos en dólares está firme. Los inversores prefieren colocarse en los títulos en moneda extranjera que tienen alta renta y por eso cayeron las operaciones en el mercado marginal.
El monto de negocios en la plaza cambiaria sigue en niveles mínimos. En el Forex-MAE, la principal plaza mayorista, operó u$s 163 millones, mientras en el MEC de los corredores de cambio se hicieron u$s 124 millones.
Los exportadores liquidaron alrededor de u$s 40 millones, un volumen elevado para la época y que al mercado mayorista le cuesta absorber por la falta de compradores. Los importadores están afuera del mercado y esto redujo la demanda.
El Banco Central -que conduce Martín Redrado-, al igual que en otras ruedas, fue un espectador de lo que se negociaba. La rueda fue monótona. En el Forex-MAE el dólar abrió a $ 3,8530, a las 11.30 subió a $ 3,8540 y a las 13.00 tocó el máximo de $ 3,8550. A partir de ese momento comenzó un leve retroceso que, al cierre, lo devolvió al precio de apertura de $ 3,8530.
En las casas de cambio, la divisa continuó operándose a $ 3,86 para la venta, mientras en la plaza marginal subió medio centavo a $ 3,8450.
Es tan elevado el stock de billetes que el dólar marginal vale menos que el de las casas de cambio. A pesar de este menor precio, los arbolitos no consiguen clientes.


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