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Baradero: ahora piden ‘‘perdón’’ por crimen
Por su parte, el gobernador Daniel Scioli se reunió ayer con el ministro de Seguridad y Justicia bonaerense, Ricardo Casal, para pedir un detalle pormenorizado del crimen del joven Lucas Rotella, asesinado el sábado por un policía en un confuso episodio ocurrido en la ciudad de Baradero.
Durante la recorrida de supervisión de obras en el estadio Ciudad de La Plata, Scioli -que regresó ayer por la mañana de Italia- habló con Casal y también con su jefe de Gabinete, Alberto Pérez.
Fuentes policiales informaron que los investigadores procuran determinar la motivación de los disparos efectuados en el marco de un procedimiento en el que el acusado, el oficial Gonzalo Kapp, quiso identificar a la víctima, Lucas Rotella, de 19 años.
En tanto, los restos del joven fueron inhumados ayer al mediodía en el cementerio privado Parque, ubicado a la vera de la Ruta 9, en el acceso a Baradero, en el norte de la provincia de Buenos Aires.
La ausencia de cascos fue una de las particularidades que tuvo la caravana de motociclistas que acompañaron el féretro, situación que volvió a poner en el tapete el tema de los adolescentes que se manifiestan contrarios con la reglamentación que prohíbe circular en ciclomotor sin un elemento que proteja la cabeza.
El intendente local, Aldo Carossi, explicó que «la problemática del uso de casco y uso de motos persiste» en su ciudad y aseguró que existe «una ley que la población no recepta». Con respecto al reciente incidente protagonizado por el policía detenido, el intendente sostuvo que «fue un homicidio aberrante, evitable».
«Es un hecho en el que nadie puede establecer cuáles son las razones que llevaron al policía a terminar con la vida de este chico», agregó en declaraciones a la prensa.
Miguel Rotella afirmó, al retirarse del cementerio, con respecto al acusado, que «los hijos de él, vinieron a pedir perdón por lo que hizo el padre».


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