Durante su intervención ante los diputados hizo ayer un llamamiento al resto de las fuerzas políticas para trabajar a favor de un acuerdo en un momento que calificó como "histórico". "Los necesito a todos", dijo el líder socialista.
"Tenemos que dejar atrás los vetos" y "hablar de lo que nos une", manifestó, aunque hasta ahora las dos principales opciones de pacto, el izquierdista Podemos (69 escaños) y los liberales de Ciudadanos (40) se declaran incompatibles para coincidir en un Gobierno que estaría presidido por Sánchez.
El candidato se comprometió a hacer un "cambio de fondo" para reorientar las políticas, después de cuatro años de Ejecutivo del conservador Partido Popular (PP). Para eso anunció una ronda de consultas con los líderes de todos los grupos parlamentarios de los que quiere recabar apoyos y descartó al PP y a los independentistas catalanes y vascos.
Sánchez centró en cuatro puntos sus propuestas: creación de empleo y compromiso de estabilidad presupuestaria; lucha contra la desigualdad y medidas de regeneración democrática con control de la financiación de los partidos.
La última propuesta se refiere a la constitución de un Estado federal como respuesta al desafío de los nacionalistas catalanes, ya que, en su opinión, es "la mejor manera de articular la unidad de España y reconocer su diversidad".
Aunque Sánchez contó con reservas entre los líderes regionales de su partido a la hora de presentarse como alternativa para el Ejecutivo, ayer uno de ellos, la dirigente de Andalucía, Susana Díaz -una de las personas con más peso político-, aseguró que el PSOE actuará con responsabilidad y que los intereses del partido serán "secundarios".
Sin embargo, desde el gobernante PP desconfían de las posibilidades de Sánchez para conformar un programa de Gobierno.
| Agencia EFE |

