Entre lo que adquiere en el mercado a privados y al sector público ya expandió la base monetaria (que sube casi 40% anual) en $87.453 millones.
La semana pasada el Banco Central le compró al Tesoro cerca de u$s990 millones. Ello implicó una expansión de la base monetaria de $15.393 millones. Cuando restan dos días de datos oficiales para cerrar abril, el BCRA ya emitió $30.697 millones en concepto de compras netas de divisas al Tesoro. Al observar esto en perspectiva se tiene que en lo que va del año el ente monetario debió inyectar $78.106 millones por este canal. A los que se le suman otros $9.347 millones de compras de divisas al sector privado en el mercado de cambios. O sea, casi finalizado el primer cuatrimestre el BCRA expandió la base monetaria en $ 87.453 millones (cerca del 42% de todo lo que emitió en 2016 por estas compras netas totales).
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La emisión monetaria se expandía a fines de abril a un ritmo del 39,9% interanual. Vale recordar que las expectativas inflacionarias del mercado (vía el REM) se elevaron por encima del 21% frente a la meta del 17% del BCRA. Por ello el Central mantuvo el sesgo contractivo de su política monetaria que lo ha llevado a contraer la cantidad de dinero de la economía en $s24.319 millones en lo que va del año (aún no recogió todo lo que emitió en diciembre pasado, casi $105.000 millones). Pero lo más ilustrativo es ver cómo a través del canal de los pases pasivos (colocaciones de los bancos en el BCRA) ya absorbió, al cabo del primer cuatrimestre, $ 99.246 millones, es decir, casi el equivalente de lo que expandió vía compras netas de divisas. Claro que a este mecanismo de contracción monetaria se le suma el accionar de las Lebac (deuda que emite el BCRA) por el cual ya aspiró otros $55.861 millones. En este contexto no debe soslayarse que el otro factor de expansión monetaria es también el sector público, a través de la asistencia financiera del BCRA vía Adelantos Transitorios (hasta ahora $ 37.500 millones) y la Transferencia de Utilidades. De modo que el sector público explica ya $115.606 millones en lo que va del año.
Según manifestaron miembros del directorio en la última presentación del IPOM (Informe de Política Monetaria), no consideran preocupante la expansión asociada a la compra de divisas, porque no afecta la hoja de balance del organismo. Es más, al ser consultados por el efecto de la estacionalidad de la liquidación de la cosecha gruesa y por ende el fuerte ingreso de divisas al mercado, dejaron traslucir que apuestan a que los exportadores no tendrían aliciente para liquidar todo como lo venían haciendo años atrás, máxime que ahora se los exime de dicha obligación y se les da un año de plazo. Si esto se diera así, aún queda otro canal de ingresos de divisas que complicará el accionar monetario del BCRA: las colocaciones de deuda pública en el exterior del resto del año. Al respecto la consultora Quantum advierte que "lo que restaría por conseguir a través de emisiones de deuda en mercados locales y/o externos sería u$s13.000 millones; y dada la estacionalidad del gasto/déficit que aplicaría en el último trimestre del año la mayor parte de estos recursos, su monetización podría generar fluctuaciones adicionales sobre el tipo de cambio (sea por oferta de divisas de no residentes para compra de activos financieros locales o por variaciones en los portafolios y estacionalidad propia de la balanza de pagos), por lo que el rol del BCRA ante los potenciales efectos cobrará mayor relevancia en ese momento".
Por lo tanto, dado el déficit fiscal y la política de financiamiento vía deuda pública externa, la emisión monetaria está garantizada y con ello el mantenimiento del sesgo contractivo del BCRA para aplacar las expectativas inflacionarias en pos de la meta del año. Claro que gran parte de todo el equilibrio al que apunta el BCRA depende de cómo se comporte la demanda de dinero. Si el BCRA sigue inyectando pesos y la gente no los quiere, existe el peligro de que vayan a alimentar el canal inflacionario como teme y argumenta el directorio del BCRA.
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